Ibarrola es una 'línea roja': la candidata de UPN tiene los puentes rotos con el PSNIban Aguinaga
Cristina Ibarrola es una línea roja para el PSN. En un hipotético escenario tras las elecciones forales de 2027, los socialistas navarros ni votarían a la presidenta de UPN para la investidura ni se abstendrían para propiciar su elección.
La exalcaldesa de Pamplona acumula demasiados desplantes contra el PSOE y el PSN y estrena su nombramiento como candidata presidenciable con el portazo del partido del que depende para volver al Palacio de Navarra. UPN tiene imposible lograr la mayoría absoluta en solitario y toda la derecha junta –incluso con el auge de Vox– tiene muy difícil llegar a los 26 escaños. Así que Ibarrola nace quemada, con una pobre expectativa electoral y muy pocas posibilidades de trazar a su favor las mayorías que necesitaría para gobernar.
Eso se deduce de la intervención que esta mañana ha realizado en el Parlamento la portavoz del PSN, Ainhoa Unzu. “En Navarra no gobierna quien se declara vencedora ante el espejo sino quien es capaz de construir mayorías, de respetar la pluralidad de esta tierra y dialogar también con quien piensa diferente, y si algo ha demostrado la señora Ibarrola es más bien todo lo contrario”, afirmó Unzu, quien reflexionó sobre la debilidad de partida que experimenta UPN.
“Asumir que no gobernarán si no les deja el Partido Socialista es tanto como asumir que su proyecto no solamente no es autónomo sino que ella misma, que dice que UPN decide aquí, reconoce que depende en gran medida de lo que decida otro partido en Madrid”, dijo Unzu, en una declaración que recordó aquellos tiempos pasados del agostazo que, parece, han quedado atrás en el PSOE. “Esos tiempos que tanto añora no van a volver”, dijo Unzu.
METEÓRICO Y SIN DEBATE PÚBLICO
El proceso interno que ha elegido a Cristina Ibarrola como la candidata de UPN al Parlamento ha tenido apariencia democrática, poco más. UPN puso en marcha el proceso el lunes, 2 de febrero, por la noche. Cerró el plazo el 10, martes, por la tarde, con el horizonte de zanjar la elección en un consejo político ese viernes, 13. La opinión pública no conoció a los candidatos de Ibarrola hasta el martes por la tarde: Juan Ángel García Roig y Diego Calderón Jiménez, dos militantes de base, dos completos desconocidos. La terna para elegir a quien aspira a ser candidato a presidente del Gobierno del partido más votado –casi nada– tuvo dos días y medio de campaña. Este periódico preguntó al servicio de comunicación de UPN si era posible hablar con García Roig o Calderón. La respuesta fue que eran poco menos que ilocalizables. El consejo político fue casi todo a puerta cerrada. ¿Alguien dentro del partido pudo escucharles antes de emitir el voto?
“Con la política de tierra quemada que nos está dedicando, UPN podrá repetir mil veces que va a gobernar pero no tiene cómo gobernar ni va a gobernar; no tienen mayoría y no tienen más proyecto que alinearse con la estrategia del Partido Popular y competir también en discurso en esa dureza con Vox. El Partido Socialista de Navarra es un partido de izquierdas y somos la alternativa a sus políticas de derechas”, afirmó.
No va a ser un "tercer Gobierno robado"
Por contra, abogó por “un nuevo Gobierno de progreso en el año 2027 con María Chivite al frente”. “No va a ser un tercer Gobierno robado, utilizando esa lamentable expresión que sí utilizó el señor Esparza el otro día” y que señala no a un “exabrupto aislado”, sino a una “deriva peligrosa que está teniendo UPN cuestionando la legitimidad de las instituciones y sembrando dudas sobre las reglas del juego democrático”.