El plan de inversiones del Gobierno de Navarra contempla una serie de actuaciones en infraestructuras sanitarias, movilidad, industria, innovación y servicios públicos con proyectos que suman 270.987.637 euros y que se ejecutarán como tope hasta 31 de diciembre de 2027.

Para este año, la previsión de gasto son 136 millones. Para 2027, 88,7. El año pasado se gastaron 45 millones.

Para este año, destacan 26 millones para vivienda (promoción y construcción de vivienda de alquiler social/asequible, adquisición de vivienda, la promoción de las viviendas EtxeOn I y II en Arrosadía, Cárcar, Arbizu, Lerín y Sorauren), 21.405.218 para inversiones educativas o 26.587.075 euros para equipar hospitales y centros médicos.

Entre las principales partidas destacan los 5.332.854 euros para el paso de fauna de la A-15, los 6.500.000 euros para la variante de Arraitz, los 8.856.888 euros para el Centro Integrado de Oronoz y los 6.907.490 euros para el nuevo centro de salud de Erripagaña.

A estas inversiones se añaden los 5.000.000 euros para la adquisición de suelo para proyectos industriales, los 5.040.000 euros destinados a aplicaciones informáticas, los 1.844.150 euros para vehículos de bomberos y los 1.500.000 euros para equipamiento de laboratorio.

El Ejecutivo ya había avanzado que estos recursos se destinarán “a medio plazo” a nuevas infraestructuras sanitarias y educativas, al impulso de la vivienda pública, a la creación de nuevo suelo industrial, a la innovación tecnológica, a la mejora de la red de carreteras y a la ampliación de la cobertura social, especialmente en el ámbito de las personas mayores.

Los distintos departamentos del Gobierno han presentado sus propuestas y están reordenando su planificación para ajustar y complementar los presupuestos con el plan de inversiones, con el objetivo de “optimizar al máximo los recursos” disponibles para seguir invirtiendo en Navarra, dijo la presidenta Chivite en uno de los últimos plenos.

Las prioridades pasan por mejorar o impulsar nuevas infraestructuras sanitarias y educativas, avanzar en vivienda pública, adecuar suelo industrial, reforzar la innovación y el desarrollo tecnológico, mejorar la movilidad e infraestructuras viarias y ampliar la cobertura social.

La mayoría de estas actuaciones se ejecutarán como tope el 31 de diciembre de 2027. En este sentido, ha señalado que el Ejecutivo trabaja ya en la planificación para que los resultados de esta estrategia se materialicen en los próximos años, con el objetivo de seguir siendo referentes en economía, cohesión social y servicios públicos.