El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, animó este miércoles a empresas españolas y chinas a tejer más alianzas entre ellas que sirvan de modelo de cooperación industrial y tecnológica, no de un mero intercambio de productos.

Sánchez hizo esta petición en la reunión que mantuvo en la última jornada de su viaje oficial a China con representantes de medio centenar de empresas de los dos países.

A todos ellos les trasladó que el Estado español ve a China no solo como un socio comercial o un inversor de primer orden, sino también como un aliado estratégico en el desarrollo de sectores de alto valor añadido.

Proyectos e inversiones en terceros mercados

Para el presidente del Gobierno español, la complementariedad de las fortalezas de las empresas de los dos países abre también la vía para ir de la mano en proyectos e inversiones en terceros mercados como los de América Latina o África.

La relación económica entre el Estado español y China no se mide solo por los intercambios comerciales, sino también por la creación conjunta de valor y de desarrollo de nuevas capacidades y la apertura a nuevos mercados.

Asimismo, recalcó que la relación económica entre el Estado español y China no se mide solo por los intercambios comerciales, sino también por la creación conjunta de valor y de desarrollo de nuevas capacidades y la apertura a nuevos mercados.

Generar valor

Al igual que hizo el lunes pasado en otra reunión con un grupos de inversores chinos, Sánchez aseguró en este encuentro que el Estado que preside ofrece un entorno donde generar valor, desarrollar talento y fortalecer capacidades tecnológicas.

Tras esa reunión, el presidente del Gobierno mantuvo otro encuentro con Jens Eskelend, presidente de la Cámara de Comercio Unión Europea-China, un organismo que agrupa a más de 1.600 empresas en diez ciudades. Ambos, según informó el Gobierno español, analizaron el clima en el que operan las empresas europeas en China.

Sánchez ha animado a empresas españolas y chinas a tejer alianzas industriales y tecnológicas EFE

De esta forma, Sánchez concluye este miércoles su visita oficial a China pensando ya en el viaje que prevé volver a hacer a Pekín el próximo año. Es su cuarto viaje a este país en los últimos cuatro años, aunque es el primero en el que ha tenido consideración diplomática de oficia,l y de ahí la invitación de las autoridades chinas para que estuviera acompañado de su esposa, Begoña Gómez.

Abrir puertas a la exportación de productos

Los objetivos económicos y comerciales constituyeron uno de los ejes de esta visita, con el mensaje de que China debe abrir más su mercado para facilitar el acceso de productos de España y de la Unión Europea para reducir un déficit comercial de ambas con el país asiático que el jefe del Gobierno llegó a calificar de "insostenible".

Fuentes del Ejecutivo español aseguran que estos viajes abren puertas a facilitar la exportación de productos y que se han ido recogiendo poco a poco los frutos en ese sentido de las visitas realizadas por Sánchez los años anteriores.

En esta ocasión, con la firma de una serie de acuerdos, habrá más facilidades a partir de ahora para la entrada en China de productos agroalimentarios como pistachos, higos, proteína animal porcina y determinados fertilizantes.

Los objetivos económicos y comerciales constituyeron uno de los ejes de esta visita del presidente español a China. EFE

Alianzas entre empresas

Si el Gobierno estatal afirma que las visitas anteriores sirvieron para encauzar inversiones chinas en el Estado español, en esta Sánchez volvió a presentar las oportunidades que ofrece el país para seguir siendo destino de los negocios de empresas chinas. Pero además, lanzó un llamamiento a los responsables de compañías de los dos países a seguir tejiendo alianzas.

Fueron un total de 36 las empresas chinas cuyos representantes estuvieron presentes en las reuniones que ha mantenido el presidente español estos días, y todas ellas sumaron en torno a un billón de dólares de facturación anual en 2025.

Pero más allá de las cuestiones comerciales y económicas, la visita de Sánchez permitió constatar el alineamiento de el Estado español con China frente a la posición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

"La ley de la selva" de Trump

Está previsto que Trump visite Pekín dentro de un mes después de haber aplazado la fecha inicialmente prevista debido a la guerra en Irán, pero en la que ha realizado Sánchez, él y Xi Jinping coincidieron en criticar que no respete el derecho internacional y que pretenda un nuevo orden internacional fundamentado en lo que calificaron de "la ley de la selva".

Hubo otras coincidencias como la de considerar ambos que China y España se están situando ante ello en "el lado correcto de la historia". Toda esa sintonía permite gestos de más acercamiento entre los dos países, como el que simbolizó la firma de un acuerdo por el que elevan al máximo el diálogo bilateral.

Pero Sánchez aspira a que se avance no solo en la relación entre España y China, sino en la de toda la Unión Europea con el país asiático, y considera que puede jugar un papel de influencia en ese objetivo tras las sucesivas visitas que ha realizado a Pekín.

El jefe del Ejecutivo ya afirmó en una de ellas que su intención era viajar todos los años a China para seguir fortaleciendo una relación que considera de gran importancia. Una vez cerrada la agenda de la visita de este año, en su Gobierno se asegura que ya están pensando en la que realizará el año que viene.