LUJO, colorido, belleza, fantasía y fastuosidad son palabras que se asocian en forma automática al Carnaval de Brasil, ya sea aludiendo al desfile de escolas de samba de Río de Janeiro o al multitudinario Carnaval callejero de Salvador de Bahía. Pero la palabra "millones" es sin duda la que se puede aplicar a todos y cada uno de los aspectos que conforman o maior carnaval do mundo. Basta que la mitad de los habitantes de Brasil caigan en la folía, como se llama la propensión a los festejos desenfrenados que caracterizan a la celebración del Rey Momo, para que las personas que bailan por las calles, asisten a los desfiles o disfrutan de sofisticadas fiestas privadas se cuenten por decenas de millones.

Y es que Río de Janeiro volvió a sorprender al mundo con el deslumbrante desfile de siete escolas de samba de élite, en una noche de ensueño en que la belleza, el brillo y la sensualidad se dieron cita en la pasarela del samba para honrar al Rey Momo y llevar al clímax la más espectacular fiesta de Carnaval. Las siete agrupaciones que integran el Grupo Especial de Río de Janeiro y compiten por el campeonato del Carnaval 2012, -Renacer de Jacarepaguá, Portela, Imperatriz Leopoldinense, Mocidade Independente, Porto da Pedra, Beija Flor de Linópolis y Unidos da Vila Isabel- desfilaron para contar historias fantásticas que hicieron vibrar a un público que rondó las 75.000 personas y a sus millares de pasistas.

Las escuelas desfilaron por un sambódromo reformado que ahora cuenta con más lugares y mejor acústica e iluminación, lo que contribuyó a aumentar el espectáculo del considerado el Carnaval más atractivo del mundo. La reforma del sambódromo, concluida poco antes del inicio de la fiesta, supuso un nuevo desafío para las escuelas de samba. Si, por un lado, la mejor iluminación y visualización permitió destacar el perfeccionismo de los disfraces y de las carrozas alegóricas de algunas como Portela y Vila Isabel, por otro lado mostró con mayor claridad los errores de evolución de otras como Imperatriz y Porto da Pedra. Las raíces negras del gigante suramericano sobrevolaron en dos de los momentos más emotivos de la noche, con las presentaciones de Unidos da Vila Isabel y Beija Flor. La Vila Isabel puso el broche final a la noche haciendo alusión al popular estilo musical angoleño semba y a la típica samba de los brasileños. "Somos cultura que embarca, barco negrero, cadenas de esclavitud, tenemos la sangre de Angola, corriendo en las venas, lucha y liberación", se pudo oír durante la sorprendente exhibición de la Vila, que sedujo al público con una puesta en escena de lujo y siete fantásticas carrozas alegóricas. Pero más allá de la alusión a la esclavitud, la agrupación puso énfasis en las bellezas naturales de Angola, su lucha por la libertad y los orígenes africanos en la samba brasileña.

bocinas y carrozas Por su parte, la campeona de 2011, Beija Flor, deslumbró con un homenaje a la ciudad de Sao Luiz de Maranhao, en una fastuosa alegoría que también tuvo presente África en virtud de la fuerte ascendencia de ese continente que posee la capital del nororiental estado de Maranhao, que este año festeja su 400 aniversario.

Cinco toneladas de bocinas, exuberantes plumajes y lujosas carrozas alegóricas fueron los elementos de los que se valió la escola para exaltar las características más destacadas de la historia de la isla, como la llegada de barcos repletos de negros esclavos y la triple invasión por parte de holandeses, portugueses y franceses, cuando era habitada por indios de la tribu tupinambá. Según las primeras evaluaciones de los críticos, las escuelas que más destacaron en la primera noche fueron Vila Isabel y Portela.