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Ruta inclusiva con Montes Solidarios a la cueva de Pozalagua

Hoy doble plan. Sumamos a una ruta por el Parque Natural de Armañón, la visita inclusiva a la cueva de Pozalagua con Montes Solidarios.

En imágenes: Cueva de Pozalagua con Montes SoliariosGonzalo Pérez Zunzunegui

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En la ruta de hoy vamos a participar en una experiencia muy especial junto con Montes Solidarios: la cueva de Pozalagua. De esta forma haremos accesible a personas con movilidad reducida un entorno aparentemente inaccesible. Es la magia de estos voluntarios y hoy lo viviremos con ellos.

DATOS PRINCIPALES  

·        Kilómetros: 8,33km + la cueva

·        Desnivel positivo: 554+ 

·        Duración: corriendo 1:40h / Caminar - correr: 2:10h / Senderismo 3:00 (Añadir una hora más de visita de la cueva)

LLEGADA AL PUNTO DE PARTIDA       

·Desde Bilbao, cogemos la A-8 dirección Santander para en la salida 173 tomar la N-629 dirección Burgos. Antes de llegar a Ramales nos desviamos por la CA-150 y la BI-630. Tras pasar la cantera seguimos las indicaciones que nos llevan a Pozalagua pasando por el pueblo de Ranero primero.

·Desde Vitoria, salimos por Portal de Foronda cogiendo la N-622 dirección Amurrio. En Altube tomamos la A-68 dirección Bilbao, donde nos incorporamos a la A-8 y seguimos los pasos anteriormente citados

·Desde Pamplona, cogemos la A10, A-1 y N-1 dirección Vitoria saliendo de la misma en la 352 para incorporarnos a la N-622 y seguimos los mismos pasos que antes.

·Desde Donostia salimos por la AP-8 dirección Bilbao y una vez en la A-8 seguimos los mismos pasos que antes.

DESCRIPCIÓN 

Hay rutas que no empiezan cuando das el primer paso, sino cuando asomas la cabeza al paisaje y sientes que algo te llama. En Pozalagua pasa exactamente eso. El aparcamiento, rodeado de lomas verdes y calizas afiladas, ya te coloca en modo montaña. Y la boca de la cueva –ese agujero oscuro que guarda estalactitas imposible– funciona casi como un portal: cruzas la mirada con ella y sabes que el día va a tener algo especial.

Vistas desde la altura del entorno de la Cueva de Pozalagua

Antes de visitar las cuevas con Montes Solidarios vamos a realizar una vuelta corta pero muy interesante por el entorno de Parque Natural de Armañón. Para ello nos vamos hasta la entrada de la cueva y justo a la izquierda, en una estrecha puerta de madera, vemos el inicio del sendero que deberemos tomar. Arrancamos la marcha dejando atrás el bullicio de visitantes y comenzando la subida que trepa hacia el Portillo de Ranero. La subida es dura desde el principio, entre prados y la valla metálica que nos separa de la antigua cantera de Dolomita que había en este lugar.

El anfiteatro en la antigua cantera de Dolomita

A nuestros pies ya observamos el espectacular anfiteatro que en las lindes de la antigua cantera se ha creado y que en verano suele ser el escenario perfecto para conciertos de música folk, entre otros. A medida que ganamos altura, el valle de Karrantza se abre a la espalda como un libro desplegable: caseríos dispersos, manchas de bosque, prados que parecen peinados a mano. El silencio solo lo rompe el viento, que en esta zona siempre tiene algo que decir.

CONSEJOS PARA REALIZAR ESTA RUTA 

Hidratación. Como siempre es importante ir bien provistos de agua, más aún en esta ruta al no haber fuentes disponibles. En Ranero sí que tenemos además de en Pozalagua

Calzado. En cuanto al calzado, importante llevar uno adecuado, sobre todo con buen agarre ya que frecuentaremos tramos con piedra.

Dificultad. Ruta moderada sobre todo por el terreno y por el desnivel, tras la primera cuesta dura quedan varios tramos exigentes.

El Portillo de Ranero aparece de golpe, como un balcón inesperado. Es uno de esos lugares donde el paisaje te obliga a parar, aunque no quieras. La sierra se estira hacia ambos lados, y la roca caliza, gris y rugosa, dibuja un horizonte quebrado que invita a seguir explorando. Desde aquí, el sendero se vuelve más montañero, serpenteando entre lapiaces y pequeñas dolinas que recuerdan que estamos caminando sobre un territorio moldeado por el agua durante miles de años.

impresionantes vistas desde el Portillo de Ranero

La campa de Mazarredonda

La siguiente parada natural es Mazarredonda, una campa amplia y luminosa donde el verde parece más verde que en ningún otro sitio. Es un lugar perfecto para respirar hondo, dejar que las piernas descansen y observar cómo las nubes juegan a proyectar sombras sobre las laderas. Aquí la ruta se relaja un poco, como si nos diera permiso para disfrutar sin prisa. El camino avanza entre pastos y pequeñas elevaciones. En este tramo, el barro, sobre todo en invierno, es muy factible dado lo sombrío de alguna zona.

De camino al pueblo de Ranero

Desde Mazarredonda encaramos la subida hacia el Pico Cueto, que sin ser una cima complicada tiene ese punto de montaña auténtica que tanto gusta. La pendiente se endurece, el terreno se vuelve más pedregoso y el viento gana presencia, pero la recompensa merece cada paso. La cima ofrece una panorámica que abarca desde las montañas de Ordunte hasta el Cantábrico, que en los días claros asoma como una línea azulada en el horizonte. Es uno de esos lugares donde uno se siente pequeño, pero de una manera agradable, casi necesaria.

Hacia la cueva

El descenso hacia el pueblo de Ranero es un cambio de registro total. Pasamos de la roca desnuda a un paisaje más humano, más recogido. Las casas aparecen entre curvas, algunas restauradas, otras manteniendo ese aire rural que tanto caracteriza a la zona. El regreso hacia Pozalagua se hace casi sin darnos cuenta, usando por ejemplo la carretera de acceso a la cueva donde llegamos en quince minutos más o menos. Toca juntarnos con Montes Solidarios para acometer la visita a la cueva de Pozalagua junto con dos usuarios, que son Rakel y Blanca. Nos situamos en la entrada y tras la presentación de la cueva empezamos el descenso a sus entrañas.

En la cueva con la gente de Montes Solidarios

Aquí se nota la solidaridad y el trabajo en equipo. Con una sencillez que puede parecer asombrosa, salvamos las interminables escaleras que nos bajan hasta el interior. Ya en el último peldaño todos nos quedamos con la boca abierta al ver la magnitud de la cueva. Estalactitas, estalagmitas y sobre todo las formaciones excéntricas, que no van ni hacia arriba ni hacia abajo, sino en todas direcciones, nos dejan sin palabras.

Sillas Joëlette

Disfrutamos de cada sala, de cada mirador, de cada rincón de la cueva mientras maniobramos, muchas veces a pulso, con las sillas Joëlette. El momento más mágico es cuando se apagan las luces de la cueva y nos quedamos en silencio. Escuchando el sonido de la cueva, en ese instante, somos todos iguales, no hay barreras, no hay limitaciones de ningún tipo. Nos dejamos envolver por la cueva en su máxima expresión.

Las curiosas y casi exclusivas formaciones excentricas en Pozalagua

Salimos con una sonrisa amplia habiendo vivido una experiencia única. No se puede estar mas orgulloso de estos voluntarios que una vez más lo han dado todo para que todo el mundo tenga la oportunidad de vivir momentos así. De esta forma volvemos a donde empezó todo, pero ahora con la sensación de haber vivido una gran aventura. La ruta no es larga ni extrema, pero tiene algo que engancha: combina montaña, historia, paisaje y vida rural en un equilibrio difícil de encontrar. Es una de esas excursiones que no solo se caminan, sino que se sienten.

En el mirador de Pozalagua con el Parque Natural de Armañón y Karrantza a nuestras espaldas

Quizá por eso, al terminar, uno se queda un momento mirando la cueva, como agradeciendo el viaje. Y es que hay rutas que se disfrutan con las piernas, pero se recuerdan con el corazón.

Powered by WikilocFuente: Garmin

PLANES ALTERNATIVOS 

Dos planes vamos a proponer para completar la jornada de hoy.

·        La obligadavisita a la villa de Lanestosa. Aquí, además de perdernos por sus empedradas calles. podemos apreciar aún destacados elementos de la época medieval y como sus vecinos se esfuerzan en lograr mantener y conservar el carácter intemporal que la diferencia de las demás. La Iglesia de San Pedro, la plaza Vieja o Balcón de Bizkaia, la plaza nueva, el puente viejo, la plazuela de la Acorralada o el Palacio Colina son algunos de los lugares que no podemos perdernos. Por otro lado, las casas de los Indianos como la Casona, la casa Vizcaya o la casa Sobera son algunas edificaciones sobrias e imponentes que nos encontraremos. 

·       La excursión a dos cercanas cuevas. Por un lado, a la cercana cueva de Covalanas. Mas popularmente conocida como la cueva de las ciervas rojas se encuentra en la ladera del Monte Pando, muy cercano a Lanestosa y fue descubierta en 1903. Se trata de una cueva de reducidas dimensiones que presenta dos galerías Una de ellas, alberga pinturas rupestres paleolíticas. La segunda se encuentra en el municipio cántabro de Ramales de la Victoria y se trata de la cueva de Cullalvera.

Forma parte de un complejo cárstico de 12 kilómetros de recorrido donde la acción del agua sobre la roca, con el tiempo han configurado una cavidad monumental como muestra su espectacular boca de entrada, con 14 m. de ancho por 28 m. de alto. De ésta surge una fuerte y fresca corriente de aire que advierte al visitante de la cueva antes de ser visualizada. El entorno es un espacio mágico. 

Tanto en Lanestosa como en el cercano Ramales disponemos de multitud de sitios donde poder degustar los productos de la zona. Por ejemplo, el Fogón en la villa Vizcaína o El Ronquillo ya en la localidad cántabra.