Síguenos en redes sociales:

El pueblo navarro amurallado "que fue capital de un reino y hoy es uno de los más bonitos", según la revista Viajar

Un municipio "de origen medieval, con una espectacular iglesia y enclavado en lo alto de una colina"

El pueblo navarro amurallado "que fue capital de un reino y hoy es uno de los más bonitos", según la revista ViajarTurismo de Navarra

Navarra cuenta con un total de 272 municipios. Más de dos centenares de localidades y todas y cada una de ellas con su encanto. Porque la Comunidad Foral es naturaleza pero también es cultura e historia.

Navarra, una caja de la que parece que nunca dejan de salir sorpresas

"Desde sus hayedos hasta sus foces, atravesados por rutas mágicas que hablan de seres mitológicos, pasando por sus cuevas y sus leyendas de brujería, Navarra es una caja de la que parece que nunca dejan de salir sorpresas. Castillos y monasterios donde la realeza y la religión tejen los hilos del pasado, importantes paradas jacobeas en el Camino de Santiago, arquitectura única, pueblos que se bañan en ríos y ciudades con mucho que contar. Caseríos y valles donde desconectar del mundo y un sinfín de tradiciones", así es como desde le prestigiosa revista de viajes, National Geographic, invitan a sus lectores a visitar el territorio navarro.

Tal es su riqueza que no sorprende que medios como la revista Viajaro National Geographic dediquen, cada cierto tiempo, un espacio a hablar de lugares de Navarra que bien merecen una visita. En una de las últimas publicaciones de la revista Viajar se habla así de un municipio navarro: "El pueblo amurallado de España que fue capital de un reino y hoy no llega a 200 habitantes: de origen medieval, con una espectacular iglesia y enclavado en lo alto de una colina".

El pueblo amurallado "que fue capital de un reino y hoy no llega a los 200 habitantes"

Un municipio al que desde la revista Viajar se refieren de la siguiente manera: "A unos 50 kilómetros de Pamplona se encuentra la villa de Ujué, un pequeño municipio de menos de 200 habitantes y cuyo nombre en euskera es Uxue. De un característico ambiente medieval, el pueblo se extiende en lo alto de una de las cumbres de la sierra de Ujué a más de 800 metros sobre el nivel del mar, lo que lo convierte en un enclave defensivo perfecto. La primera constancia escrita que se tiene del pueblo es de finales del siglo VIII, cuando el considerado primer rey de Pamplona Íñigo Arista erigió una fortaleza como avanzadilla de su reino para sus cruzadas contra los reinos musulmanes".

Pero el discurso de Laia Póo Alegret, autora de la publicación, no se queda ahí. "Sus casas se amontonan alrededor de estrechas calles, las cuales conforman un complejo laberinto empedrado que se extiende alrededor de la Iglesia-Fortaleza de Santa María, templo datado del siglo XI y declarado Monumento Nacional en 1936. Cuenta la leyenda que el origen de la iglesia radica en un acontecimiento que sucedió en el lugar en el que posteriormente se elevaría el templo: un pastor vio como una paloma entraba y salía de manera constante a un agujero que había en la peña. Guiado por la curiosidad, el pastor entró en el agujero, donde descubrió una imagen de la Virgen. Fue a raíz de esta leyenda que se construyó esta impresionante iglesia, sin duda alguna el mayor emblema de todo Ujué. Levantada sobre los cimientos de una antigua iglesia románica por orden de Sancho Ramírez, primer rey de Pamplona y Aragón, la iglesia fue siempre de gran importancia para Carlos II el Malo, quien dejó más que clara su predilección por el santuario de Ujué. Esto se hace evidente tanto por los edificios públicos que mandó construir en la localidad, como por su preocupación por el estado de la iglesia y la Virgen, mandando forrar esta última en plata para una mejor conservación. El amor que Carlos II sentía por Ujué fue tal, que en su testamento indicó que, al morir, su corazón debía descansar junto a la Virgen de Santa María. Por su parte, Ujué demostró el aprecio que sentía de vuelta hacia Carlos II con la inauguración de la Universidad de Carlos II, los restos de la cual se pueden observar en los terrenos que se extienden en la parte trasera de la iglesia. Junto a estos se han encontrado también un aljibe en lo que pudo haber sido un patio de armas, y los cimientos del torreón del homenaje del castillo que hubo", describen de manera detallada desde la revista Viajar.