La mascarilla se ha convertido en un símbolo más para la historia del mundo entero. Tras llegar a nuestras vidas en el año 2020 como una medida de seguridad temporal para paliar lo que se creía como una situación con fecha de caducidad, terminó convirtiéndose en el complemento indispensable de cualquier persona antes de salir a la calle. 

Tras años interiorizando el uso de la mascarilla de forma continuada en nuestras vidas parece impensable ahora la idea de tener que volver a utilizarla, y más aún cuando hace más de un año que dejó de ser obligatoria en los espacios interiores tras la aprobación del Consejo de Ministros el 20 de abril de 2022.

De hecho, y a partir de este momento, el uso de las mascarillas ya no es obligatorio en centros sanitarios, sociosanitarios y farmacias, últimos reductos donde era obligatoria, tras la publicación de la medida este miércoles en el BOE. Una decisión que se llevó a cabo ayer por el Consejo de Ministros tras dar por finalizada la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19.

Es por esto que la cronología de la obligatoriedad de las mascarillas se encuentra resumida en más de tres años que cambiaron las vidas de todas las personas del planeta para siempre.

Primer caso en La Gomera

Todo comenzó en enero de 2020, cuando se reporta en el territorio español el primer caso de coronavirus, un turista alemán que se encontraba concretamente en La Gomera (Canarias). Ya en marzo se confirma la primera muerte por coronavirus, un hombre que falleció el 13 de febrero en Valencia. El Congreso y el Senado comienzan a suspender sus actividades, limitando los actos públicos en las zonas de alta transmisión y aplazando, por ejemplo, las Fallas de Valencia. 

Es el día 11 de marzo cuando la OMS califica al coronavirus de pandemia y el día 14 cuando el Gobierno de Pedro Sánchez declara el estado de alarma en todo el territorio durante 15 días con severas restricciones al movimiento de personas y la actividad económica. El 15 de marzo se vacían las calles de todo el mundo.

Empieza una odisea que se cobrará la vida de millones de personas. En abril la cifra de muertes diarias en España oscila sobre los 288, mientras que el Gobierno de Sánchez aprueba un plan de desescalada en cuatro fases. Es ya en mayo cuando arranca la fase 0 que permite, entre otras cosas, la apertura de establecimientos como peluquerías, pequeños comercios con cita previa y restaurantes con comida para llevar. Es en este momento cuando la mascarilla se convierte en obligatoria cuando se trata de desplazarse en transporte público.

Un mes después, se aprueba un decreto con medidas para la supuesta nueva normalidad y el 21 de junio, tras 98 días y seis prórrogas, finaliza el estado de alarma y se retiran las limitaciones a la movilidad de vehículos, pero se mantienen las limitaciones de aforos y la obligatoriedad de llevar mascarilla en lugares cerrados y espacios públicos abiertos donde no sea posible mantener la distancia social.

Es el 8 de julio cuando se da uno de los momentos más comentados, ya que Catalunya establece el uso obligatorio de mascarilla en espacios públicos aunque se respete la distancia de seguridad. Una media que luego adoptan el resto de comunidades autónomas.

Ya en noviembre se lleva a cabo la bajada del IVA del 21 al 4% del precio de las mascarillas quirúrgicas.

Desabastecimiento

Tiempo después el mundo celebra la llegada del año 2021, sin embargo, es en marzo cuando entra en vigor la obligación de llevar mascarilla incluso manteniendo la distancia de seguridad de 1,5 metros y al aire libre, momento en el que el territorio español sufrió el mayor desabastecimiento de mascarillas hasta la fecha, llegando a pagarse a aproximado de 8 euros por unidad en lo peor de la pandemia.

Dos meses después finaliza el estado de alarma y miles de personas se lanzan a la calle para celebrarlo en aglomeraciones sin medidas de seguridad. Todo esto un poco antes de la declaración de  Fernando Simón sobre la capacidad de eliminar la obligatoriedad de las mascarillas a finales de junio o julio.

Es el 26 de junio cuando se elimina la obligatoriedad de la mascarilla en exteriores si hay distancia de seguridad, y un mes después el territorio afronta con la quinta ola una explosión de casos entre los jóvenes. Esto ocasionó que varias comunidades frenasen la desescalada y se limitó el ocio nocturno junto con el adelantamiento de la vacunación en los adolescentes. Pese a todo, el 21 de julio el Congreso ratifica la mascarilla opcional en exteriores si hay distancia social.

Durante los meses de agosto y septiembre, se autoriza al público a volver a los estadios de fútbol con aforo y a los recintos abiertos y cerrados dependiendo de la comunidad. Es en octubre, en la Comunidad de Madrid, cuando la mascarilla deja de ser obligatoria en los patios de los colegios y los centros de trabajo si se da la distancia de 1,5 metros.

El último mes de 2021, el territorio entra en riesgo muy alto debido a la explosión de la variante ómicron, desbordando los contagios la atención primaria, por lo que el 23 de diciembre el  Consejo de Ministros aprueba de nuevo la obligatoriedad de la mascarilla en exteriores, con la sexta ola sin llegar a tocar techo.

Con la entrada del nuevo año, en enero llegaron a superarse los 90.0000 fallecidos desde que empezó la pandemia, siendo ya en febrero cuando el Gobierno español elimina la obligación de mascarilla en exteriores y patios de colegios, siendo en concreto el día 10 el primer día “oficial” sin mascarilla en exteriores.

Recomendación en exteriores

Un mes después y tras la petición de eliminar la mascarilla en interiores cuando lo avalen los expertos, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, confirma su retirada a partir del 20 de abril. Es en julio cuando la séptima ola se dispara y se pide prudencia, además de recomendarse su uso al menos en espacios interiores. Sin embargo, las comunidades descartan obligar a los ciudadanos a cumplir este hecho.

Durante el último mes del año 2022 la vacunación frente a la covid-19 cumple dos años, en los que se calcula que ha salvado a más de 450.000 vidas, administrando más de 104 millones de dosis.

En 2023 ya se vislumbra el adiós de las mascarillas. El 8 de febrero deja de ser obligatoria en el transporte público, y en mayo la OMS declara el fin de la emergencia internacional por la pandemia, pese a que recomienda mantener los tapabocas en los centros sanitarios.

El pasado mes de junio es cuando Miñones anuncia que el Ejecutivo de Sánchez decretará el fin de las mascarillas obligatorias en centros sanitarios y farmacias, donde pasarán a ser únicamente recomendables. Con la publicación de la medida este miércoles en el BOE, el uso del tapabocas ya será algo residual.