Síguenos en redes sociales:

El entrenamiento cognitivo gana protagonismo como clave para envejecer con autonomía

Expertos advierten de la importancia de detectar a tiempo los primeros cambios en memoria y atención

El entrenamiento cognitivo gana protagonismo como clave para envejecer con autonomíaCedida

Olvidar nombres, perder el hilo de una conversación o necesitar más tiempo para procesar información son situaciones cada vez más comunes a partir de cierta edad. Aunque tradicionalmente se han asociado al envejecimiento natural, los especialistas subrayan que estos cambios pueden aparecer años antes de que exista un deterioro evidente y que, en muchos casos, es posible intervenir de forma temprana.

En este contexto, servicios comoSolera Activeestán contribuyendo a transformar el enfoque del cuidado de la salud cognitiva en personas mayores de 55 años, apostando por la prevención y el entrenamiento estructurado de las funciones cognitivas.

“El cerebro, al igual que el cuerpo, necesita actividad y estimulación para mantenerse en forma”, explica Carlota Arrondo, neuropsicóloga de Solera Active, donde trabajan con programas personalizados diseñados por profesionales de la neuropsicología.

Un cambio de paradigma

El aumento de la esperanza de vida plantea nuevos retos a nivel social y sanitario. En este escenario, el entrenamiento cognitivo se posiciona como una herramienta clave no solo para abordar el deterioro, sino para prevenirlo.

Intervenir antes de que aparezca el deterioro

Uno de los principales mensajes que trasladan los especialistas es la importancia de actuar de forma precoz. Diversos estudios apuntan a que alteraciones en funciones como la memoria, la atención o la velocidad de procesamiento pueden comenzar de forma sutil mucho antes de ser percibidas como un problema.

Para facilitar esta detección inicial, los expertos recomiendan prestar atención a señales como la dificultad para recordar información cotidiana, la pérdida de concentración o la repetición involuntaria de ideas en una conversación.

“Identificar estos cambios a tiempo permite intervenir antes y mejorar el pronóstico, favoreciendo el mantenimiento de la autonomía personal durante más años”, señalan.

Un enfoque integral que va más allá de la memoria

Los programas de entrenamiento cognitivo han evolucionado en los últimos años hacia modelos más completos. En el caso de Solera Active, el trabajo no se centra únicamente en la memoria, sino que abarca otras capacidades como el lenguaje, la planificación, la atención o apoyándose en herramientas de estimulación novedosas. 

Además, se incorpora un componente emocional y social, considerado clave para el bienestar general. “El entorno en el que se realiza la intervención influye directamente en la motivación y en la adherencia al programa”, apuntan desde el equipo profesional.

Haz este test rápido (te llevará 30 segundos)

Responde Sí o No:

• ¿Te cuesta recordar nombres conocidos?

• ¿Pierdes el hilo en conversaciones largas?

• ¿Olvidas citas o tareas con frecuencia?

• ¿Notas tu mente más lenta?

• ¿Te cuesta concentrarte?

• ¿Repites cosas sin darte cuenta?

Si has respondido “sí” a más de una… tu cerebro te está pidiendo entrenamiento.

No esperes a notar el problema.

Empieza hoy.

Tecnología al servicio de la salud cognitiva

Otra de las tendencias en este ámbito es la integración de herramientas tecnológicas avanzadas. Plataformas digitales validadas, realidad virtual o videojuegos terapéuticos forman parte de los recursos utilizados para mejorar la eficacia de los entrenamientos.

A ello se suma el llamado entrenamiento dual, que combina ejercicio físico y estimulación cognitiva. Según diversos estudios, esta combinación no solo mejora el rendimiento mental, sino que también incrementa la motivación de los participantes.

Acompañamiento personalizado

Los especialistas coinciden en que uno de los factores determinantes en este tipo de intervenciones es la personalización. Cada persona presenta unas necesidades específicas, por lo que los programas se adaptan tras una valoración inicial.

El seguimiento continuo y la implicación del entorno familiar forman parte también del proceso, con el objetivo de consolidar los avances y favorecer su mantenimiento en el tiempo.

“Ya no se trata solo de vivir más años, sino de vivirlos con calidad, autonomía y bienestar”, concluyen desde Solera Active.