No solo los corredores del encierro pueden resultar heridos en el transcurso del paso de los toros. La velocidad y lo vertiginoso de la marcha de los astados provocan incidentes incluso para los trabajadores que cumplen con su labor cada día a las 8 de la mañana.
Eso es lo que le ocurrió al fotoperiodista Ivan Benítez. En su puesto desde la bajada del callejón, y momentos antes del paso de los bureles, la llegada de varios mozos, que han caído y han dejado un pequeño conato de montón, le han hecho precipitarse hacia el interior del recorrido, provocándole la fractura de dos costillas.
La rápida intervención de los miembros de Cruz Roja, especialmente de Carabantes, ha hecho que este vecino de Berriosuso/Berrigoiti, de 49 años, haya sido rápidamente arrastrado de nuevo hacia dentro del vallado, siendo protegido así del paso de la manada, aunque no por ello se le ha visto dejar de desempeñar su trabajo y, como se aprecia en la imagen que encabeza esta información, ha continuado haciendo fotografías pese al dolor, con una mano en la cámara y otra, sujetando la zona afectada.
"Cuando se pase el dolor de los analgésicos, el dolor empeorará"
Iván Benítez, de 49 años, se encontraba asomado al vallado realizando fotografías del encierro para Diario de Navarra cuando un corredor impactó contra él y lo arrojó dentro del recorrido. “Me ha empujado y me ha tirado dentro”, contaba. La caída le provocó la rotura de dos costillas. Fue Carabantes, un sanitario de la Cruz Roja, el que lo socorrió sacándolo del recorrido, al que quiso dedicar un agradecimiento.
El fotógrafo abandonaba urgencias con los codos visiblemente magullados y alegó tener “dificultad para respirar”. También se podía ver el esfuerzo que le suponía caminar. Dijo no sentir dolor, pues se encontraba todavía bajo los efectos de los analgésicos. Lo que le preocupaba era lo que vendría después: “Cuando se pase el efecto el dolor empeorará”. Los médicos le recomendaron cuatro semanas de reposo, explicaba que la primera es clave para un proceso de soldadura correcto.
“He aprovechado la caída y he hecho alguna foto desde el suelo, ya que he tenido que madrugar...”
A pesar de caer sobre la cámara, dijo aliviado que el aparato no había sufrido daños, ya que frenó el impacto con los codos y eso fue lo que le provocó las magulladuras. Se mostraba contento de no haber perdido el trabajo realizado, y tampoco desperdició la oportunidad: “He aprovechado la caída y he hecho alguna foto desde el suelo, ya que he tenido que madrugar...”.