La selección de México disputa este viernes (03.00 horas en España) su segundo partido de la fase de grupos del Mundial frente a Corea del Sur en el Estadio de Guadalajara. Más allá de lo deportivo, el encuentro volverá a estar acompañado por una escena que se ha repetido desde el partido inaugural en el Estadio Ciudad de México: tras los 90 minutos, los altavoces dan paso a 'El Rey', de José Alfredo Jiménez, una canción que se ha convertido en el cierre habitual de los partidos del combinado mexicano y que suena cada año en Sanfermines.

En las fiestas de San Fermín hay sonidos que se repiten hasta formar parte de la tradición festiva de la ciudad. Entre ellos, uno ha ido ganando presencia con el paso del tiempo sin necesidad de oficialidad ni protocolo: 'El Rey'. El tema, uno de los grandes clásicos de la música ranchera mexicana y popularizado internacionalmente por Vicente Fernández, ha encontrado en Pamplona un espacio propio dentro del ambiente festivo. Su estribillo, "sigo siendo el rey", se ha convertido en un canto reconocible en distintos momentos de las fiestas, especialmente en el entorno de la Plaza de Toros.

Vínculo taurino en San Fermín

Aunque no existe un momento fundacional documentado, su presencia en San Fermín responde a una adopción progresiva y completamente orgánica. El vínculo con el mundo taurino ha sido clave: la letra conecta con la idea de resistencia, orgullo y afirmación tras la adversidad, una narrativa que encaja con el imaginario de las corridas en Pamplona.

Con el tiempo, la canción ha pasado a escucharse de forma recurrente en el ambiente de la plaza de toros y en distintos momentos del entorno festivo, hasta convertirse en un elemento más del repertorio sonoro de julio.

“Un elemento profano que se entrelaza con lo sagrado en San Fermín”, así lo ha explicado la propia hija del compositor, Paloma Jiménez Gálvez, que se trata de una canción “eminentemente coral”, elegida por el público como ritual colectivo para cantarla al unísono. En esa línea, ha señalado que en San Fermín aparece como un elemento profano que se entrelaza con lo sagrado, reflejando su dimensión ritual dentro de la fiesta.

Origen de la canción

El origen de la canción se sitúa en una noche de celos y en el ambiente de la cantina. Según relató Alicia Juárez, esposa del compositor, todo comenzó en un restaurante cuando un hombre coqueteaba con ella delante de José Alfredo Jiménez. Desde la ventana, el músico habría pronunciado la frase: “Ya sé que soy un rey sin trono ni reina”, que acabaría convirtiéndose en el eje central del tema.

Tras aquel episodio, Jiménez se encerró en El Tenampa, uno de los bares más emblemáticos de Ciudad de México, y en apenas una noche habría dado forma completa a la letra.

‘El Rey’, lanzada en 1971, narra la historia de un hombre marcado por el desamor que, pese a todo, mantiene su orgullo y su entereza. Una obra nacida desde la derrota y el dolor emocional que, con el tiempo, se transformó en un himno de afirmación personal. La versión de Vicente Fernández contribuyó decisivamente a su dimensión épica y llegó incluso a ser seleccionada para su conservación en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.