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Asiron: "Pamplona está preparada para unos Sanfermines seguros, libres y con la convivencia como eje"

El alcalde defiende unas fiestas populares, reivindica los avances en seguridad y prevención de agresiones sexistas, destaca novedades como el chupinazo txiki y asegura que la ciudad está lista para afrontar los 516 actos del programa

Asiron: "Pamplona está preparada para unos Sanfermines seguros, libres y con la convivencia como eje"Iñaki Porto / EFE

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, asegura que la ciudad está lista para los Sanfermines y reivindica unas fiestas populares y de tradición en las que también hay espacio para la innovación, con la "convivencia como eje".

Cuando ya se cuentan las horas para que los representantes de la Subdirección de Urgencias de Navarra, la candidatura elegida por votación popular, prendan el 6 de julio la mecha que dé inicio a las fiestas y con la ciudad ya con "olor a San Fermín", Asiron recibe a EFE en la Casa Consistorial e invita a disfrutar de las fiestas: "Pamplona por San Fermín ofrece unas posibilidades enormes de pasárselo bien".

"Hay sitio para todos y todas. Todo el mundo se tiene que sentir partícipe, seguro y, sobre todo, libre", asevera.

"No queremos unos Sanfermines en los que las mujeres tengan que ser valientes, sino en los que puedan salir a la calle y sentirse libres y seguras", remarca el alcalde, quien cuando se cumplen diez años de la violación grupal de La Manada reconoce que aquel episodio marcó "un antes y un después" para la ciudad y para las fiestas, y reivindica el papel determinante del movimiento feminista y de la sociedad en la respuesta.

Desde entonces, sostiene, Pamplona ha reforzado los protocolos en fiestas, ha mejorado el acompañamiento profesional a las víctimas y la coordinación con el movimiento feminista.

"Pamplona es una ciudad donde existe una concienciación altísima en ese sentido", subraya y cita como ejemplo que "si en un bar una mujer denuncia que ha sido atacada, se para la música, se cierran las puertas y no sale nadie hasta que llega Policía Municipal; lo mismo en los autobuses, donde el conductor puede detener el vehículo y cerrar las puertas".

Son los terceros Sanfermines de la legislatura y los segundos diseñados íntegramente por su equipo de gobierno. Todas las áreas llevan días inmersas en la preparación con el objetivo de que "las cosas transcurran como están previstas", aunque la magnitud del programa, con 516 actos, obliga a estar preparados "para cualquier eventualidad".

Cuestionado sobre si el sello del equipo de gobierno se refleja en la programación, manifiesta que "San Fermín es una fiesta popular" y que a las fiestas "hay que dejarles volar y que el Ayuntamiento se note lo menos posible".

"Todos los intentos que ha habido por embotellar, plastificar las fiestas han fracasado estrepitosamente", añade, lo que no significa que no haya espacio para la innovación. Han introducido líneas propias de trabajo como un mayor protagonismo para la infancia y los barrios.

En ese sentido destaca que por primera vez va a tener lugar un "chupinazo txiki", que le "ilusiona muchísimo". Asimismo resalta el refuerzo de la oferta juvenil en la Plaza de los Fueros y en la Taconera, la programación musical diaria en seis barrios además del Casco Antiguo y el "Refugio de los sentidos" en Condestable para personas con especial sensibilidad a los ruidos.

A ello suma el Día de la Diversidad con la tradicional kalejira multicultural y un homenaje a la novela 'Fiesta' de Ernest Hemingway con motivo de su centenario.

Las obras del Paseo de Sarasate han obligado a trasladar la tómbola de Cáritas a la plaza de la Constitución. Sobre cuál será su ubicación en el futuro dice: "Queremos que la propia tómbola y Cáritas nos guíen; si la ubicación es apropiada, estaremos encantados, y si no, volveremos a programar su regreso a Sarasate". Parte de la programación musical, especialmente la de folclore local, se traslada a la Plaza de San José.

El dispositivo del encierro, "una máquina de precisión"

En relación con el encierro se han introducido algunas novedades respecto a los accesos para reforzar la seguridad. "Soltar a seis toros por la calle tiene un factor de imprevisibilidad muy importante", reconoce, pero defiende que el dispositivo es "una máquina de precisión".

Así destaca la coordinación diaria de limpieza de calles, seguridad y asistencia sanitaria, con alrededor de 155 policías municipales más otros agentes incorporados específicamente. "No habrá una zona en el mundo tan controlada y medida como el encierro en Pamplona por San Fermín", afirma. Pese a ello, cada parte de incidencias diario "es una pequeña película de Hitchcock", comenta.

Respecto a las protestas antitaurinas, considera que el debate sobre la tauromaquia"debe estar en la sociedad" y recuerda que no es competencia del Ayuntamiento, ya que las corridas las organiza la Casa de la Misericordia.

En su opinión, además del debate taurino, la ciudad debe reflexionar sobre cómo quiere que sean las fiestas, dado que "los encierros marcan la agenda de San Fermín de manera muy notoria". "No va a venir ningún alcalde ni ninguna presidenta a prohibir por decreto; es algo que tiene que surgir desde la sociedad", reitera.

Sitúa la convivencia como "eje" de la fiesta y reivindica un enfoque integral religiosa, de género, ideológica y política. En este contexto celebra la aprobación unánime en Junta de Portavoces de una nueva declaración por la convivencia: "Sanfermines nos pertenecen a todas; todas las personas tienen derecho a sentirse respetadas, libres y seguras".

En cuanto a los episodios de tensión que suceden los últimos años en torno a la procesión, pide "responsabilidad y muchísima pedagogía". "La crítica no puede ir más allá de donde termina el respeto; también un concejal debe poder subir y bajar Curia o pasar por San Saturnino sin ser insultado", agrega.

Al hablar de la seguridad se muestra convencido de que las fiestas de Pamplona son "comparativamente seguras", con una altísima concienciación social y protocolos claros para actuar: "Pamplona es la peor ciudad del mundo para venir a cometer barrabasadas", zanja.

Estos son los últimos Sanfermines de la legislatura. Preguntado sobre si en los próximos se ve como alcalde responde: "No es el momento; a partir de septiembre u octubre llegará la pregunta". Sí garantiza un compromiso "del cien por cien" con la ciudad y la misma ilusión que cuando asumió por primera vez la alcaldía, con proyectos que "tienen que germinar y florecer".