Con más de 65 Un trabajo opcional amparado por ley
En medio de la polémica sobre la ampliación de la edad de jubilación hasta los 67 años, en la Comunidad Foral algunas personas mayores de los 65 se resisten a dejar de ejercer su profesión. Sus razones son varias.
TRABAJADORES autónomos, determinadas profesiones liberales, funcionarios con cierta cualificación, catedráticos, magistrados, empresarios y empleados sin contrato constituyen el núcleo principal de las personas que hoy trabajan en Navarra con edades que superan los 65 años. No hay registro concreto y según datos del Ministerio de Trabajo la cifra de estos trabajadores veteranos que cotizan a la Seguridad Social en la Comunidad Foral apenas alcanza las 200 personas.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) ha propuesto ampliar la edad de jubilación a 67 años. Los sindicatos anuncian convocatorias para protestar por esta propuesta, no aceptan esta ampliación de la vida laboral. Con el actual régimen, los trabajadores autónomos pueden jubilarse cuando cumplen 65 años de edad y 35 de cotización y, con ello, desaparecen de los listados de contingencias generales de la Seguridad Social aunque permanecen en el registro relativo a la atención sanitaria. Trabajar por encima de los 65 años, no obstante, es una opción no siempre voluntaria, ya que depende de las circunstancias personales, pero la decisión tiene amparo legal.
La Ley 40/2007, de 4 de diciembre, de medidas en materia de Seguridad Social, incentiva la jubilación demorada permitiendo que las pensiones puedan alcanzar hasta el 110% al cumplir los 70 años de edad. Actualmente, el tope máximo de las pensiones asciende a 2.466,20 euros brutos por 14 pagas (34.526 euros al año). Con la jubilación demorada, a quienes tienen más de 65 años de edad y 35 cotizados, el importe de la pensión se incrementa un 2% cada año trabajado, con lo que al cumplir los 70 años, la pensión ha podido alcanzar los 2.700 euros brutos mensuales.
Esta opción de la jubilación demorada, según diversas fuentes consultadas, está reservada a trabajadores autónomos, a aquellos en cuyos convenios laborales figure, a directivos cualificados e incluso a quien se lo pueda permitir porque, sencillamente, o no puede cerrar su negocio o prefiere seguir trabajando por que no sabe vivir sin trabajar.
posibilidad legal El 31 de diciembre de 2009, había en el Estado un total de 131.199 personas afiliadas a la Seguridad Social con edad superior a los 65 años, de ellos 140 estaban registrados en Navarra. No significa que sólo haya 140 trabajadores en esta situación ya que hay muchas personas que por encima de los 65 siguen el tajo aunque lamentablemente, en numerosas ocasiones sin figurar en registro alguno, tal puede ser el caso de las empleadas de hogar.
Los datos recogidos en las estadísticas de la Seguridad Social, indican que en diciembre de 2009, de las 131.199 personas mayores de 65 años afiliadas en el conjunto del Estado, 69.939 eran hombres y 61.260 mujeres. Como dato, cabe indicar que el número total de afiliados a la Seguridad Social ascendía a 17.640.018 personas.
La citada ley 40 de diciembre de 2007 señala en el preámbulo que tomando como referencia las prioridades marcadas en el Pacto de Toledo (...), entre otras cosas, "se progresa en el camino ya iniciado de favorecer la prolongación voluntaria de la vida laboral más allá de la edad legal de jubilación, sin olvidar tampoco la necesidad de paliar las consecuencias negativas experimentadas por los trabajadores de más edad expulsados prematuramente del mercado laboral".
La legislación impide que la edad de acceso a la jubilación pueda situarse en menos de 52 años y, en relación con quienes prolonguen voluntariamente su vida laboral más allá de la edad ordinaria de jubilación, se establece la percepción de una cantidad a tanto alzado, cuando el pensionista tenga derecho a la pensión máxima, o de un porcentaje adicional sobre la base reguladora de la pensión, cuando no se alcance dicha cuantía máxima.
De las 140 personas que se calculan que trabajan con más de 65 años en Navarra, seis de ellas nos dan su razones por las cuales han decidido no jubilarse.
ángel ruiz de erenchun
Quiere cumplir las bodas de oro como abogado
Mañana cumple 46 años ejerciendo de abogado y anuncia que, por lo menos, trabajará hasta los 73, y así llegar a cumplir las bodas de oro en su profesión.
Ángel Ruiz de Erenchun tiene 69 años y continúa trabajando en un despacho de Pamplona que lleva por nombre su apellido, Ruiz de Erenchun Abogados Asociados. "Los abogados tenemos un régimen distinto que nos permite trabajar hasta que la cabeza nos funcione", afirma el letrado. Sin embargo, no esconde que en su caso sigue trabajando "por afición y vocación".
Ruiz de Erenchun considera que para aumentar la edad de jubilación hasta los 67 años, tal y como anunció el Gobierno de Zapatero, tan solo hay que analizar los números y la realidad. "Cuando se hicieron los convenios de trabajo la media de vida no era tan alta como ahora, sin embargo, ahora, una vez de que te jubilas vives 20 años y eso no hay quien lo sostenga", explica.
En cuanto a las prejubilaciones, Ruiz de Erenchun califica algunas de "vergonzosas". "Un minero es lógico que se jubile pronto, lo que no hay derecho es que un director de banco, como ha habido tantos, sean prejubilados a los 55 años", añade. Además, considera que lo ideal sería que en el mercado de trabajo entrasen los jóvenes y los mayores ya que estos últimos aportan una "sabiduría que sería un derroche perderla".
mario gaviria
Con 71 años sigue dedicándose a lo que más le divierte
"Lo de hacerme viejo lo noto más cuando me voy de juerga pero no en el trabajo", bromea Mario Gaviria, sociólogo nacido en Cortes que reside ahora en Zaragoza y que en la actualidad sigue investigando y escribiendo a sus 71 años.
Ante el anuncio de aumentar la edad de jubilación, Gaviria considera que "puede ser duro para la gente que lleva trabajando muchos años y ahora se ve en la obligación de trabajar dos años más, ya que para mucha gente, el trabajo es como un martirio o una tortura".
Sin embargo, este sociólogo tiene una visión muy diferente, "se puede decir que yo no he trabajado nunca, siempre he hecho lo que me gustaba y lo que me divertía". Gaviria asegura que su edad le aporta sabiduría y experiencia, aunque reconoce que "la energía ya no es la misma porque con el paso de los años se pierde la fuerza física".
Por otra parte, apuntó que "hay miles de jubilados en España que están produciendo en el campo o en casa" y considera que los mayores no les están quitando nada a los jóvenes, a los que "les hemos dejado de herencia un capital social muy alto".
áurea tejada
Continúa con las mismas ganas que el primer día
Áurea Tejada es médica y trabaja en su propia consulta en Pamplona. Ahora tiene 67 años y continúa realizando su labor con las mismas ganas que el primer día, "o más, incluso", a pesar de que han pasado 41 años desde que se puso por primera vez su bata blanca para pasar consulta.
Y, de momento, no se pone barreras, "trabajo porque me gusta y mientras siga así, lo haré sin límites de edad, el día que me diga mi organismo que esto ya no puede ser porque ya no disfruto o porque me canso, ese día lo dejaré", afirma Tejada.
Esta médica pamplonesa apuesta por el equilibrio entre la experiencia y la juventud a la hora de conformar un equipo de trabajo y no le parece mal el hecho de aumentar la edad de jubilación hasta los 67. "Viendo las expectativas de vida que tenemos, yo creo que habrá que trabajar algún año más", opinó, aunque añadió que habría que estudiar cada gremio, "un profesor de Primaria a los 60 años está quemado, sin embargo, uno de Universidad puede estar en su esplendor a los 80".
juan cruz alli
Todavía no se ve ejerciendo el papel de jubilado
Juan Cruz Alli, parlamentario foral y profesor de la UPNA, cree que a sus 67 años, todavía tiene muchas cosas pendientes en su trabajo que no las ha podido realizar por su dedicación al ámbito público. "Estoy dispuesto a seguir trabajando hasta el límite que las normas me permiten, que son los 70 años, si tengo las condiciones físicas y mentales adecuadas", anuncia Alli
De momento, este conocido político no se ve en el papel de jubilado, "no asimilaría el levantarme y no tener una obligación preestablecida", asegura. Por eso, cada vez que termina un trabajo de investigación comienza con otro, "me gusta mi trabajo y supone un reto para continuar vivo", argumenta.
Al contrario que el resto, Alli sí que cree que el trabajar con más de 65 años puede perjudicar a los jóvenes. "Si la edad de jubilación se prorroga hasta los 67, son dos años en los que no entran jóvenes en el mercado, se cierran puestos de trabajo para nuevas generaciones", puntualiza. Sin embargo, Alli cree que "hay sectores, como la magistratura o la docencia investigadora, donde a los 65 la gente mantiene toda la madurez, además de un cúmulo de experiencia que es un capital social que si se jubila se pierde".
atxen jiménez
"Me gusta estar activa porque me mantiene viva y más joven"
Ya le han dado el premio a Toda una vida aunque asegura "tener mucha caña para continuar trabajando". Atxen Jiménez tiene 67 años y es propietaria del Restaurante Túbal de Tafalla. "Sigo trabajando mucho y estando activa, lo hago porque me llena", afirma. Para Jiménez esto le mantiene viva y más joven, "tengo la cabeza despierta y mi trabajo me permite estar en contacto con la gente, con el mundo laboral, con el de la cocina, con los clientes, y creo que eso me rejuvenece".
La propietaria de este conocido restaurante tafallés asegura que será la vida quien la retire y reconoce que "la experiencia genera muchos conocimientos y muchas maneras de seguir potenciando y mejorando tu trabajo". No obstante, reconoce que el continuar ejerciendo a según que edades depende del oficio. "Llevo desde los 15 años trabajando y tal vez con la edad te das cuenta de que te vas cansando pero yo creo que no estaría bien sin hacer nada", explica.
Por otra parte, Atxen Jimenez opina que el hecho de trabajar con más de 65 años no perjudica la entrada de los más jóvenes en el mundo laboral. "No debería de estar reñida la experiencia con la juventud y muchas veces el esfuerzo de los más mayores puede servir para crear nuevos trabajos entre los más jóvenes".
martín iturri
Está buscando aficiones para "jubilarse poco a poco"
El pasado mes de octubre, Martín Iturri, propietario junto a su mujer, Loli Huerta, del restaurante Beti Jai de Aoiz, cumplía 65 años. "Un año antes de cumplirlos tenía mucho orgullo por jubilarme y conforme se iba acercando la fecha se me iba pasando", asegura Iturri.
A los 15 años comenzó a trabajar detrás de la barra de un bar y es a ésto a lo que se ha dedicado toda su vida. "Me encuentro muy bien y no se hacer otra cosa -explica-, pienso que si me jubilo me voy a aburrir".
Este empresario de la hostelería se plantea hacer la transición hacia la vida de jubilado "poco a poco". "De momento estoy buscándome aficiones para realizar como puede ser salir a pasear", añade.
Iturri piensa que su caso concreto no supone una barrera para la entrada de los jóvenes al mercado de trabajo ya que el día que cumplió los 65 contrató a un camarero más. "Cogimos una persona para ocupar mi puesto, pero yo sigo acudiendo todos los días al restaurante, para ayudarles, hacer los recados y seguir recibiendo a los comensales", asegura.
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