pamplona. La violencia se aprende, no es un acto natural. "Se aprende a vivir en sociedad y en ese largo proceso se van modulando las conductas", afirmó ayer Mª Antonia Caro Hernández, coautora del libro Buenos tratos: prevención de la violencia sexista, un ensayo en el que se recogen las reflexiones sobre un programa socioeducativo antisexista protagonizado por jóvenes. La violencia es una opción para responder a un conflicto y esa elección "depende de cada uno". "Confiamos en nuestra capacidad de diálogo intergeneracional y confiamos en nuestra juventud, que no es un bloque homogéneo como no lo es la sociedad en la que vivimos", señaló Caro. La publicación va dirigida principalmente a profesionales del ámbito educativo, social y a los padres. El trabajo reflexiona sobre los avances y retos en relación con la igualdad entre hombres y mujeres, las causas de la violencia sexista y los "antídotos" contra ella; los cambios y persistencias en las "subjetividades" masculinas y femeninas; el amor y la pareja; la sexualidad (que en ocasiones se vive como "imposición"), y finalmente sobre la resolución pacífica de los conflictos. María Antonia Caro Fernández, coordinadora del libro e impulsora del Programa por Los Buenos Tratos estuvo acompañada en el acto por Miguel Marín Lizado, voluntario del equipo en Navarra; por la vicerrectora de Proyección Social y Cultural, Camino Oslé; y por la técnica de Igualdad de la UPNA Idoya Aranaz. En el acto participaron casi medio centenar de personas.

El libro surge del resultado de años de intervención en la prevención de violencia interpersonal con chicas y chicos jóvenes desde diversos ámbitos socioeducativos. De hecho, en el trabajo han participado los equipos de Buenos Tratos y miembros de la ONG Acción en Red de todo el Estado. El programa se desarrolla poniendo el acento en lo "positivo" como fórmula de prevención: "Frente a los malos tratos proponemos los buenos tratos", indicó ayer Miguel Marín. PLBT se sitúa en lo que William Ury denomina El Tercer Lado, es decir, las personas o grupos de la comunidad que intervienen para prevenir la violencia, que incide en sus factores de riesgo y que potencia una cultura común de la paz, el diálogo y la no violencia: "El tercer lado somos nosotros, cada uno actuando individualmente o todos nosotros actuando juntos".

Por su parte, Camino Oslé señaló ayer que la sociedad en este momento exige construir un "nuevo modelo de relaciones porque los roles de abuela, de madre, de relaciones, del amor y de la amistad anteriores ya no valen", y abogó por implantar en nuestra vida los buenos tratos; cómo querernos y tratarnos manteniendo la dignidad del otro es más importante que derecho romano. También Idoya Aranaz habló de la necesidad de asentar las relaciones basadas en el "respeto" a la otra persona.