pamplona. Una reputación que ratifican los datos: más del 20% de los alumnos de los tres últimos cursos de ESO suspenden Matemáticas y cerca del 30% en Bachillerato. En opinión de Eraso, que comparte el asesor de matemáticas en el CAP (Centro de Apoyo al Profesorado), Manuel Sada, el profesor de Álgebra de la Universidad Pública de Navarra, Gustavo Ochoa, la profesora de San Fermin ikastola y también de la UPNA, Edurne Pozueta, la enseñanza debe dirigirse hacia la resolución de problemas de aplicación práctica para hacer la asignatura más atractiva.
Tal y como asegura Eraso, profesora del IES Navarro Villoslada durante años, las matemáticas, como cualquier aprendizaje, cuestan. "Quizá cuesten un poco más porque al ser un lenguaje no verbal exige un nivel de atención mayor, pero todos los aprendizajes de la vida son difíciles", afirma la organizadora la Olimpiada Matemática en Secundaria. Opinión que comparte el impulsor de esta competición en Bachillerato, Gustavo Ochoa. "Dicen que el problema es que son difíciles, pero es que en la vida hay cosas más difíciles que otras. Hay que transmitir que son importantes y que la dificultad se supera con esfuerzo", afirma este profesor de la UPNA, que cree que "no hay que bajar el nivel sino hacerlas más atractivas". Por su parte, el asesor del CAP Manuel Sada lanza una reflexión: "No sé hasta que punto las matemáticas escolares son difíciles o las hacemos difíciles".
En este sentido, este profesor que lleva a la espalda más de 25 años de experiencia señala que "parece como si estuviera aceptado socialmente que esta asignatura es una de las varas de medir en el alumnado sus posibilidades de futuro en un sistema educativo al que se mira como una carrera de obstáculos que solo los mejores han de superar". En esta misma línea, Eraso cree que "las matemáticas están un poco sobrevaloradas ya que se cree que uno es listo si va bien en esta materia".
innovar en procedimientos Para despertar el interés del alumnado por las matemáticas es necesario, según Sada, "hacerles ver su esencia: una actividad humana que puede resultar no sólo útil sino también divertida, gratificante, curiosa, creativa, enriquecedora...". Asimismo, este profesor cree que es importante apostar por una mayor diversidad de propuestas y actividades. "El uso de diversos recursos didácticos, algunos más modernos como los informáticos y otros más antiguos como los manipulativos, puede ayudar al profesorado a motivar a su alumnado y conseguir que este consiga aprendizajes más significativos", destaca el asesor del CAP. La profesora Mariló Eraso también apuesta por la motivación y por eliminar el miedo que rodea a esta materia. "La fama de asignatura hueso les puede bloquear y hacer perder la autoestima", señala para añadir "todos los alumnos están preparados para estudiar las matemáticas escolares. Y eso lo deben saber".
¿Dar más horas? Por su parte, Gustavo Ochoa cree que los docentes navarros "son buenos pero no tienen tiempo para usar métodos atractivos". Este profesor de la UPNA cree que "es ilógico que Lengua o Matemáticas tengan la misma asignación horaria que otras materias que en cualquier sistema europeo competente son secundarias". Con esto, prosigue Ochoa, "no quiero decir que haya que impartir más contenidos sino tener más tiempo para poder darla mejor". Sobre esta cuestión, Sada cree que "tres o cuatro horas a la semana está bien. El problema es que las programaciones siguen sobrecargados en exceso lo que condiciona negativamente la labor del profesorado". Por su parte, Eraso cree que "si el sistema educativo estuviera más diversificado desde antes igual se podría hacer algo pero hoy en día es imposible. Hay muchas materias y todas quieren espacio".
Estos profesores creen que hay que apostar con decisión por la resolución de problemas de aplicación práctica. "Lo hemos tenido bastante olvidado porque es más lento controlar el aprendizaje. Es necesario si olvidar el trabajo mecánico y la memoria", afirma Eraso. El asesor del CAP cree que "hay que involucrarles en la resolución de problemas interesantes. No ayuda a despertar su interés ejercicios rutinarios y descontextualizados que habituales históricamente en las clases".
La profesora de la ikastola San Fermin, Edurne Pozueta, destaca que "la enseñanza se puede abordar de otra manera, plantear situaciones que les hagan pensar más y hacerles ver su funcionalidad, ver en qué se aplican". Pozueta, que ha realizado una tesis en la que propone el uso de mapas conceptuales para trabajar mejor la parte conceptual, cree que "si se plantean situaciones nuevas los más inseguros se sentirá más incómodos y ahí tenemos que entrar los docentes, motivarles para que se atrevan a dar sus opiniones".