pamplona. Detectar jóvenes que tienen un don especial con las matemáticas, evitar la pérdida de mentes brillantes para los números y lograr que algunos encuentren con la prueba la vocación de dedicarse a esta ciencia. Estos son los objetivos que se marca todos los años la Olimpiada de Matemáticas, que este año celebra su 47 edición en la Universidad Pública de Navarra. Un total de 120 alumnos de Bachillerato procedentes de todas las CCAA disputarán entre hoy y mañana una competición de la que saldrán seis medallas de oro, doce de plata y 18 de bronce.

Los participantes son los tres ganadores de las distintas fases locales celebradas en todas las comunidades. En representación de Navarra estarán el alumno de Jesuitas José Sebastián, Nabor Jiménez, del IES Alhama de Corella y Álvaro Mozota, también de Jesuitas. Estos jóvenes tratarán de emular al estellés Ander Lamaison que el pasado año se convirtió en el primer navarro en ganar la fase estatal de este certamen.

La competición, organizada por la Real Sociedad Española de Matemáticas, que celebra su centenario, comienza hoy a las 9.30 horas con la primera fase de la prueba que consta de tres problemas y finaliza mañana con otros tres ejercicios. "Son problemas más de ingenio que relacionados con el currículo oficial. No requieren conocimientos especiales de matemáticas, se trata de detectar habilidades innatas", destacó el responsable de la selección de problemas y del tribunal de la Olimpiada, Josep Grané.

Los alumnos que logren las medallas de oro acudirán en julio a Amsterdam a la fase internacional. "Es la competición de tipo intelectual más importante del mundo detrás del campeonato mundial de ajedrez", consideró el organizador de la olimpiada y profesor de la UPNA, Gustavo Ochoa, que agradeció a la universidad y a las instituciones colaboradoras su disposición.