pamplona - El alcalde de Sangüesa, Ángel Navallas, al que le hacen partícipe de los datos de los inclinómetros que la CHE tiene distribuidos en la ladera derecha de Yesa, mostró su "preocupación" por el cambio de tendencia que se ha observado en el movimiento, "porque se está confirmando lo que desde hace un año presagiaban los técnicos que asesoran a los vecinos, y es que el movimiento de la ladera se iba a frenar e iba a rebotar. Ahora parece que la montaña se está hinchando, descansando, pero no se cómo traducir a letras esos datos. Seguramente no sea nada bueno", vaticinó Navallas.
El primer edil de Sangüesa también fue bastante escéptico a la hora de valorar las interpretaciones que la Confederación Hidrográfica del Ebro ofrecía sobre estas lecturas de los datos y que hablaba de un movimiento que se había ralentizado y ya era "extremadamente lento". De esta forma, Navallas recordó que "si fuera por la CHE, estamos en un paraíso desde el primer día. Por eso creo que hay que pedir más valoraciones, porque las lecturas e interpretaciones de sus técnicos con las de otros independientes no son coincidentes, unos dicen una cosa y otros dicen otra, y todavía no hemos conseguido que todos juntos se sienten en una mesa y podamos escuchar todas las opiniones y sacar conclusiones en común".
Además, al hilo de este argumento, Navallas no olvidó que "desde hace más de un año hemos pedido desde el Ayuntamiento de Sangüesa que se realice un tercer informe independiente de la ladera de Yesa. Es algo que también solicitó el Parlamento foral, pero el Gobierno de Navarra no nos ha hecho caso ni al ayuntamiento ni al Parlamento, porque dicen que se fían de los técnicos de la Confederación. A nosotros no nos tranquilizan esos datos. Nos parece que desde que se detectó este problema se ha estado improvisando. Se ha desmontado una montaña y se le ha quitado un gran volumen de arriba, pero esa ladera es inestable históricamente y parece que ahora se ha rebelado ante la acción del hombre. Quizás lo raro era que no se hubiera movido en 50 años". - E. Conde