Una radiografía de la felicidad permite concluir que los mayores de 60 son los más felices y que la clave reside en la buena calidad de nuestras relaciones sociales. Estas son las principales revelaciones del Estudio Harvard sobre el Desarrollo en Adultos, la investigación más profunda que se ha realizado sobre la felicidad. Iniciado en el año 1938, el estudio corre ahora a cargo de Robert Waldinger, psiquiatra, y del psicólogo Marc Schulz, quienes tienen muy claro cuál es la edad con máximos de felicidad ya que afirman que a partir de los 60 años los seres humanos están más satisfechos con su vida. 

La clave de la felicidad también resulta evidente en esas ocho décadas de trabajo; “la calidad de las relaciones nos hacen más felices y saludables”, confirmaba el psiquiatra. ”Hemos aprendido tres cosas sobre las relaciones, y la primera es que las conexiones sociales nos hacen bien y que la soledad mata”. A su juicio, “si vamos a tomar una decisión que nos vaya a mejorar la salud y la felicidad, la ciencia dice que debería ser cultivar buenas relaciones”.

En este contexto, el próximo martes 20 de junio se celebra el Yellow Day, considerado el día más feliz del año. Su origen se remonta a 2005 y nace en contraposición al Blue Monday, el día más triste del año. El análisis llevado a cabo por el psicólogo Cliff Arnald concluyó que el día más feliz del año tenía que cumplir lo siguiente: ser un día que permitiese incrementar las horas de ocio, tener buenas condiciones climáticas, proximidad de los días libres y se produjese un aumento de las temperaturas y de las horas de luz. 

Sin embargo, una encuesta, la Global Happiness afirma, sin reparos, que España es el segundo país más infeliz de Europa ya que solo el 55% de sus habitantes se declara contento y satisfecho. El motivo obedece a que el objetivo vital de muchas personas es conseguir el éxito y ganar dinero, convirtiéndose en una frustración vital el no poder alcanzarlo. 

El psiquiatra director del estudio de Harvard no duda en afirmar que el objetivo del 80% de los adultos jóvenes es hacerse rico. Esto se debe a la cantidad de mensajes consumistas que recibimos como única solución para conseguir una buena vida. 

El santo grial

Según explica Jordi Navarro, Coordinador Académico de Deusto Salud, centro de formación continua en el sector de la salud, “nos hace infelices acumular estrés durante un periodo determinado, llevar una vida desorganizada, tener una red social insatisfactoria, o vivir situaciones con una gran carga emocional, así como mantener una vida poco activa y saludable. No controlar ni poner límites a los pensamientos, y no aceptar los cambios son los causas más frecuentes de la ansiedad. Saber controlar estas situaciones nos ayudará a reducir en gran parte la ansiedad”. 

Porque más importante que el dinero o el éxito es la estabilidad emocional. Waldinger no se anda con tapujos, y afirma tajante que “la socialización demuestra una y otra vez que es un factor crucial que contribuye a la salud física y mental y también a la longevidad”, sentencia.

Porque alcanzar la felicidad siempre ha sido una de las metas más perseguidas, una especie de santo grial del ser humano. Pero, para cada persona la felicidad tiene componentes distintos, y varía en función de sus perspectivas vitales. Eso explica que, en mundo que nos empuja al individualismo y en el que creemos que el éxito proviene de llegar lejos, resulta que eso no nos hace felices, sino que nos genera estrés y ansiedad. No en vano, según el Ministerio de Sanidad, el 6,7% de la población española está diagnosticada oficialmente de trastorno ansioso, siendo el problema de salud más frecuente. 

La salud y el dinero sí nos hacen felices

La salud sí da la felicidad ya que es el pilar fundamental en el que se anclan los ciudadanos para confirman que tienen una vida plena. Este aspecto ocupa el primer lugar, y está claramente destacado sobre el resto ya que casi el 80% de los encuestados lo sitúa en las primeras posiciones. Le siguen las relaciones de pareja e hijos (67%), así como con amigos y familiares (55%). A pesar de que la salud es la razón más importante a nivel general, hay diferencias entre hombres y mujeres y en todos los rangos de edad, siendo ellas y los mayores de 65 años los que le conceden más importancia.

Para los más jóvenes, ganan importancia las relaciones con los amigos y familiares (65%) y tener éxito profesional, seguido de cerca por una buena situación económica (45%). 

¿Hay relación entre el lugar donde se nace y la felicidad? Parece que sí. Si hacemos un mapeo, Islas Baleares y Aragón alcanzan un notable alto en el listón de la felicidad con un 84%, y son las regiones donde los encuestados confirman ser más felices, según la aseguradora Aegon. Por detrás se encuentran los vascos con 83%, y los ciudadanos asturianos que llegan a puntuar su rango de felicidad en un 82%. A la cola se encuentra Canarias, donde solo un 58% saca buena nota en esta materia.

20 de junio, el día más feliz del año


Vida social. Un estudio de Harvard demuestra que las relaciones sociales son la verdadera clave para una vida satisfactoria. El psiquiatra Robert Waldinger explica cómo la felicidad no se logra de forma instantánea, sino que es un proceso gradual, por lo que la paciencia y la perseverancia juegan un gran papel. La actitud positiva y las conexiones sociales ayudarán. 


Consejos

Apreciar la importancia de las pequeñas cosas. Apreciar las pequeñas cosas puede ayudarnos a ser más felices y tiene un impacto en nuestro bienestar emocional. Para la mayoría de las personas la felicidad se encuentra en las grandes metas sin darse cuenta de todo lo que sucede por el camino. Pensando en las cosas positivas que nos ocurren en el día a día, y también viviendo el momento presente podemos encontrar alegría. 


Cuidar las relaciones sociales y el entorno. Deusto Salud aconseja cuidar las relaciones sociales y mantener la conexión con el entorno, familia y amigos para crear lazos duraderos. Esto trae consigo un aumento del bienestar emocional y una mejora de las habilidades sociales. Al mismo tiempo se crea una red de apoyo. 


El ‘imprescindible’ vigilar la salud física y mental. La salud física y mental influye directamente en la esperanza de vida. Es por ello que combinar el deporte con una dieta equilibrada ayudará, así como utilizar técnicas que mejoren nuestro estado emocional. 


Poder ser nosotros mismos y aceptarnos. Ser uno mismo y aceptar nuestras propias características es muy importante al valorar cómo somos realmente. Aprender a poner límites saludables nos ayudará a convertirnos en personas más seguras. 


Valorar y aceptar los cambios. Los cambios no tienen que ser vistos como algo negativo, hay que visualizarlos desde la perspectiva de una nueva oportunidad para crecer y aprender. 


Estadística

La mitad de ciudadanos se declara feliz o bastante feliz, según Global Happiness.