El estellés Jesús Zudaire recordaba ayer que “llevamos siete años luchando, sufriendo y oyendo mentiras y calumnias. Es inconcebible en una religión, no se demuestra ni empatía ni nada, y lo que no podía ser es que la Iglesia fuera juez y parte en todo este proceso. Se trata de que haya una equidad con el daño causado. Hemos estado todo este tiempo peleando porque llegara este momento".
"Ha sido muy duro, pero ahora te queda la sensación de que ha merecido la pena. El daño por violar a una persona no tiene precio, es irreparable, es algo que persiste toda la vida. Pero por lo menos ahora tendrán que soltar dinero para afrontar todo aquello y reconocer los hechos que se nos negaron desde el principio. Por fin la Iglesia pagará por haber cometido delitos, no errores, como llegaron a afirmar. Es muy reconfortante”.
Marcos Leyún: "La responsabilidad es exclusiva es de la Iglesia"
Marcos Leyún, presidente de Avipirem y víctima de abusos en el colegio Maristas, donde las indemnizaciones solicitadas a través del plan Priva no han sido todavía resarcidas pese a contar con el aval del Arzobispado, mostraba su “sorpresa” por el acuerdo alcanzado. “La Conferencia Episcopal siempre había renunciado a este camino. Nosotros entendemos que la responsabilidad debe ser total y exclusiva por parte de la Iglesia. El ministro ha dicho con total seguridad que la Iglesia va a pagar, a mí me surgen dudas de que el Estado no tenga que compensar y me rebelo contra eso. Tampoco hay un cálculo de las indemnizaciones. Es un gran paso adelante porque hemos conseguido hacer doblar el cuello a la Iglesia y que se repare y puedan cobrar todas las víctimas. Pero en esa comisión deben estar representadas todas y no solo algunas”.