El 82,62% de los docentes españoles valora el clima de trabajo en las aulas como conflictivo y/o complicado, mientras que el 83,15% percibe un aumento de agresiones verbales —llegando a físicas puntualmente— por parte del alumnado.

Así lo refleja un estudio publicado este lunes 12 de enero por STEs-Intersindical, con los resultados de una encuesta realizada a más de 13.000 docentes sobre la situación educativa en España. Por encima de la media, se encuentran algunas comunidades como Extremadura (90,48%), Ceuta (87,04%) y Canarias (87,52%).

En relación con las agresiones por parte del alumnado, esta percepción es especialmente significativa entre los docentes de Navarra (95,65%), Ceuta (92,59%), Extremadura (90,48%) y Catalunya (85%).

Impacto de familias, recursos y administración

La encuesta revela que el 76,66% de los profesores constata un incremento de agresiones verbales y puntualmente físicas por parte de las familias, especialmente en Euskadi (95%) y Ceuta (83,33%). El 75,66% opina que las administraciones no están apostando lo suficiente por la escuela pública, mismo porcentaje que los que creen que no cuentan con los recursos necesarios (espacios, materiales y tecnología) para ofrecer educación de calidad.

Desde el sindicato han advertido que este contexto impacta directamente en la salud del profesorado, señalando: "Queremos enseñar sin tener que tolerar insolencias, desconsideraciones, ofensas o vejaciones, y sin sentirnos desprotegidos ante situaciones de conflicto cada vez más habituales". Añaden que la normalización de estas conductas genera un desgaste profesional insostenible y un aumento preocupante de las bajas laborales.

Burocracia, salarios y valoración social

Casi la totalidad de los docentes (95,74%) considera que la burocracia excesiva resta tiempo a la labor docente, y el 91,83% sostiene que las elevadas ratios en el aula impiden una atención adecuada a la diversidad, destacando Euskadi (100%), Catalunya (97,5%) y Madrid (95,41%).

STEs-I advierte de que la situación educativa es insostenible, señalando: "La burocracia está devorando el tiempo que debería destinarse a enseñar, preparar clases y acompañar al alumnado que más lo necesita".

Otros datos relevantes del estudio muestran que el 77,82% cree que el exceso de jornada laboral afecta a la conciliación familiar y a su situación emocional, mientras que el 46,26% advierte que las familias no valoran su trabajo como docentes y el 88,33% considera que la sociedad en general no valora la profesión docente.

Asimismo, el 85,83% considera que la administración no respalda lo suficiente al profesorado, el 91,89% cree que el salario no se ha revalorizado acorde con el IPC, el 88,34% estima que el salario actual no es adecuado, y solo el 56,6% califica su trabajo como digno y adecuado, un dato que evidencia el deterioro global de la profesión docente.

En palabras de los docentes: "Cuando pedimos ayuda, demasiadas veces se nos cuestiona en lugar de protegernos". Desde la organización se alerta de que, si no se adoptan medidas urgentes para mejorar las condiciones laborales, salariales y de convivencia en los centros educativos, el sistema educativo público se enfrenta a un riesgo real de escasez de profesorado, especialmente en Secundaria y Formación Profesional.