Viscofan, el gigante navarro líder mundial en envolturas para productos cárnicos, ha vuelto a demostrar por qué es considerada una de las "joyas de la corona" del Mercado Continuo y un motor insustituible de la economía foral. En un ejercicio marcado por la complejidad geopolítica y las presiones inflacionistas, la compañía con sede en Cáseda ha cerrado el año 2025 no solo cumpliendo con sus previsiones, sino estableciendo nuevas marcas históricas en sus principales magnitudes financieras.
El balance anual presentado por la compañía refleja un crecimiento sólido y una capacidad de resistencia fuera de lo común. Viscofan ha logrado un importe neto de la cifra de negocios de 1.252,0 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,0% respecto al año anterior. Si eliminamos el "ruido" de las divisas y analizamos los datos en términos comparables, el crecimiento asciende al 6,1%. Esta cifra no es fruto del azar, sino de una estrategia basada en un crecimiento histórico de los volúmenes de venta, consolidando su hegemonía global en un mercado cada vez más competitivo.
Un dividendo para la historia
La noticia que más impacto ha causado entre los analistas y los pequeños ahorradores es la ambiciosa propuesta de retribución al accionista. El Consejo de Administración de Viscofan propondrá a la Junta General la distribución de un dividendo total de 3,25 euros por acción con cargo a los resultados de 2025. Esta cifra supone un salto cualitativo frente a los 3,10 euros repartidos en 2024.
La estructura de este dividendo es especialmente llamativa: 2,25 euros tienen carácter ordinario, mientras que 1,00 euro se entregará como dividendo extraordinario. Esta decisión subraya la confianza del equipo directivo en la generación de caja de la compañía y su compromiso por devolver valor a quienes apuestan por el proyecto navarro.
A pesar de batir récords, el camino no ha sido sencillo. El EBITDA se situó en 290,0 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 1,6% (6,2% en términos comparables). No obstante, el margen EBITDA reportado sufrió una ligera erosión, situándose en el 23,2% (-0,5 puntos porcentuales respecto a 2024).
Este ajuste se explica por dos factores externos que Viscofan ha tenido que gestionar con mano de hierro: la volatilidad de las divisas y, especialmente, la inflación de las pieles de colágeno en Europa, una de las materias primas críticas para su producción. A pesar de ello, la eficiencia operativa permitió que, en términos comparables, el margen se mantuviera estable en el 23,7%, lo que demuestra el control de costes de la organización. En lo que respecta a la última línea de la cuenta de resultados, el beneficio neto los 159,9 millones de euros, un 1,8% más que el año previo.
Fortaleza financiera y endeudamiento controlado
El informe anual también revela un incremento en la deuda bancaria neta, que se sitúa en diciembre de 2025 en los 206,1 millones de euros, frente a los 146,9 millones de 2024. Según explicó la compañía este aumento es la consecuencia directa de una política activa de remuneración al accionista y de la ejecución de programas de recompra de acciones propias, herramientas que la compañía utiliza para optimizar su estructura de capital y mejorar el beneficio por acción.
El factor humano: 5.900 personas tras el éxito
Para José Antonio Canales, Consejero Delegado del Grupo Viscofan, estos resultados son la culminación de años de planificación estratégica. “Hemos concluido el plan estratégico Beyond’25 consolidando un nuevo propósito como compañía que nos ha permitido reforzar nuestro liderazgo tradicional en envolturas y explorar nuevos negocios como futuras vías de crecimiento”, declaró el primer ejecutivo del grupo.
Canales quiso poner el foco en el capital humano, destacando el compromiso de las 5.900 personas que forman parte de la familia Viscofan en todo el mundo: “Su dedicación y la solidez de nuestro modelo de negocio son los pilares para alcanzar estos máximos históricos de resultados financieros y de remuneración al accionista”.
Beat´30: El nuevo horizonte
Pero Viscofan no se detiene en la autocomplacencia. La compañía ya ha lanzado su nueva hoja de ruta: la estrategia Beat´30. Según Canales, se trata de un plan “ilusionante y apasionante” con el que la firma navarra aspira a alcanzar ritmos de crecimiento, rentabilidad y creación de valor sostenible sin precedentes en su historia.
Con el cierre de 2025, Viscofan no solo pone fin a un ciclo de éxito, sino que se sitúa en una posición de ventaja competitiva para liderar la próxima década. El mercado estará muy atento a los primeros pasos de Beat´30, pero, por ahora, Cáseda vuelve a celebrar que su liderazgo mundial parece más firme que nunca.