El escritor y académico Arturo Pérez Reverte ha criticado este lunes que la Real Academia Española (RAE) esté dominada por "los talibanes del todo vale" y que haya renunciado a su tradicional lema de "limpia, fija y da esplendor" para someterse a la banalización de los medios de comunicación y redes sociales.

"Todo vale y cualquier cateto audaz puede imponerse, si persevera, a Cervantes, Galdós o García Márquez", ha señalado Pérez Reverte en un artículo publicado en El Mundo, en el que deja entrever una división interna en la RAE entre escritores, "solventes" y "marginados", y lingüistas.

Vulneración de la normativa y empobrecimiento del idioma

Pérez Reverte lamenta que la Academia se haya replegado "hacia posiciones más descriptivas que normativas" por "miedo a parecer elitistas, conservadores o excluyentes" y acusa a la dirección de la RAE, encabezada por Santiago Muñoz Machado, de dejar en manos de esos lingüistas la toma de decisiones.

"El núcleo de lingüistas al que la actual dirección confía las decisiones maneja con naturalidad y sin apenas control, como justificación normativa, titulares periodísticos redactados con descuido o usos masivos en redes sociales, aunque estos contradigan principios sintácticos, semánticos o estilísticos largamente asentados", afirma.

A su juicio, la RAE maneja un registro cada vez más vulgar, con un efecto "devastador" para el idioma. También critica "una evidente falta de liderazgo cultural frente a la avalancha de anglicismos, tecnicismos innecesarios y empobrecimiento léxico", así como el hecho de que guarde silencio ante el lenguaje inclusivo para evitar "irritar al poder político". "La RAE suele reaccionar tarde y mal, y rara vez lidera el debate", afirma.

Reconocimiento y críticas a Muñoz Machado

Pérez Reverte, académico de la RAE desde hace 23 años, reconoce a Muñoz Machado sus logros en el ámbito panhispánico y de "salvación económica de una RAE asfixiada por el ex presidente Mariano Rajoy", pero lamenta que bajo su mandato "se ha roto el vínculo histórico, el respeto mutuo, el equilibrio" entre "creación literaria y técnica lingüística" y que los debates lingüísticos hayan desaparecido de los plenos.

Su crítica se alinea con la efectuada el 9 de octubre por el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, quien dijo echar de menos la época en que la RAE estaba en manos de "grandes filólogos y grandes hombres de la cultura" y no de "un catedrático de Derecho Administrativo experto en llevar negocios". En aquel momento, Pérez Reverte acusó al Ministerio de Exteriores, de quien depende el Cervantes, de querer "meter mano" y "colonizar" la RAE para "ponerla a su servicio y contaminarla", a través del "mediocre y paniguado" García Montero.