A falta de colocar el último brazo de la cruz que coronará la torre de Jesucristo, la Sagrada Familia inicia la construcción de su tercera y última fachada, la de la Gloria, con la expectativa de completarla en una década y culminar la obra de Antoni Gaudí, cuyo proyecto comenzó en 1882.
La torre de Jesucristo
La torre de Jesús, la más alta del templo con 172,5 metros, será coronada por una gran cruz de 17 metros de altura y 13,5 de anchura, fabricada en Alemania y montada en 14 megapiezas. Solo falta colocar el último brazo vertical. Esta cruz, recubierta de vidrio y cerámica blanca esmaltada, permitirá contemplar la ciudad desde sus extremos, cumpliendo el deseo de Gaudí de que pareciera de cristal.
El director general de la basílica, Xavier Martínez, estima que la torre podría inaugurarse oficialmente el 10 de junio, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí, con asistencia del papa León XIV.
La fachada de la Gloria
La fachada de la Gloria será el acceso principal al templo y la más ambiciosa de las tres. Mientras la de Nacimiento celebra la vida y la de la Pasión rememora los últimos días de Jesús, la de la Gloria simboliza la vida eterna.
El arquitecto director del templo, Jordi Faulí, explica que ya se trabaja en el proyecto ejecutivo y que la construcción comenzará muy pronto. La Junta Constructora ha encargado a tres artistas —Miquel Barceló, Cristina Iglesias y Javier Marín— que elaboren bocetos para esculpir el portal, que se presentarán este mes.
El reto es aún mayor porque la fachada incluye escalinata y plaza, lo que implica derribar dos islas de casas, afectando a unas 3.000 viviendas y 10.000 vecinos. Las autoridades del templo ya mantienen conversaciones con el Ayuntamiento de Barcelona para resolver estos inconvenientes.
Fidelidad al legado de Gaudí
A pesar de que Gaudí no dejó planos detallados de esta fachada, sus dibujos, planos y maquetas permiten continuar la obra con fidelidad a su visión original. Según Faulí, Gaudí “estaría satisfecho” de cómo se ha seguido su proyecto casi 145 años después, y Martínez añade que contemplando la obra actual diría “Fa goig” (da gozo), tal como hizo con la torre de Bernabé en 1926. Si todo marcha según lo previsto, la Sagrada Familia podría concluirse en 2036, 154 años después de la colocación de la primera piedra.