El consejero de Salud, Fernando Domínguez, ha defendido este miércoles el cambio en la forma de contabilizar las listas de espera que se llevó a cabo en junio del año pasado y por el que se dejó de incluir a pacientes “no estructurales”. El consejero ha comparecido en el Parlamento foral a petición de UPN, que exigía un recálculo retrospectivo de las listas con la nueva metodología a la hora de contabilizar, sobre lo que Domínguez ha señalado que “no es técnicamente correcto ni metodológicamente riguroso”.

En concreto, en junio se sacó de la lista a más de 2.000 pacientes “no estructurales”, esto son personas incluidas en el registro en un momento dado, “pero cuya espera no es atribuible a la organización y a los recursos disponibles en Osasunbidea” sino a “circunstancias especiales de la solicitud de la cita, atribuible a la propia voluntad del paciente”, “por libre elección de médico, o cuando la cita se ha establecido sobre una fecha solicitada por el médico peticionario”.

Un cambio, ha asegurado el consejero, que se efectuó para ajustarse a la normativa vigente y homogeneizar el recuento con el resto de comunidades autónomas. “Lo que hizo la modificación efectuada en junio de 2025 fue aplicar por primera vez, de forma homogénea y completa, el marco normativo vigente a todas las especialidades de consultas externas”, ha explicado Domínguez, que ha añadido que hasta entonces “el sistema de información no diferenciaba correctamente entre citas con derecho a garantía” y situaciones que la normativa considera “lista no estructural”.

A partir de junio, ha proseguido, “se realiza un cálculo normativo integral cada mes, clasificando cada cita según su situación administrativa en ese momento”, pero “esos cálculos históricos previos no existen con este nivel de detalle”.

Por ello, ha indicado que "no es técnicamente correcto ni metodológicamente riguroso recalcular retrospectivamente las cifras limitándose a descontar determinadas especialidades".

"Un recálculo fiable exigiría reconstruir mes a mes la situación normativa de todas las citas anteriores, algo que no es posible porque esa información no fue registrada con ese criterio en su momento", ha señalado. Así pues, ha dicho a UPN que "no nos negamos a nada" sino que "no tenemos registrado ni podemos volver al pasado porque no sería técnicamente correcto".

Reacción de UPN

La portavoz de UPN, Leticia San Martín, ha destacado que los cambios en la forma de contabilizar las listas de espera realizados en junio de 2025 supusieron eliminar "de un plumazo" a "2.875 personas" que "seguían esperando". Ha acusado a Domínguez de hacer un cambio "completamente oportunista" para "reducir los números sobre el papel a toda costa" aplicando una normativa "con más de 15 años de retraso" pero "sólo en lo que a ustedes les interesa". Así, ha recordado que esa misma normativa "también les obliga a publicar la lista de espera de pruebas diagnósticas, junto con la lista de espera de consultas y lista de espera de cirugía".

"La realidad es que nada les impide presentar la lista de espera como la teníamos antes y la lista de espera como ustedes la han planificado ahora, y nada les impide tampoco hacer un cambio retrospectivo y quitar esas cinco especialidades", ha asegurado San Martín. Algo, ha destacado, que "haría que las comparativas fueran más justas" que "lo que se hace actualmente".

Por eso, ha concluido que el cambio en las listas de espera es una "decisión meramente política" y ha afirmado que "no les interesa corregir las listas retrospectivamente" porque "en esas listas hay más personas esperando" de las que "hay ahora" y "eso les da una ventaja sobre las comparativas".