Hay una parte decisiva de la economía que no aparece en ninguna factura. La sostienen, gratis, los ecosistemas. Son los alimentos que nacen de un suelo fértil, las raíces que sujetan la tierra y frenan su erosión o los bosques y praderas que almacenan carbono. La ciencia los llama servicios ecosistémicos: beneficios materiales e invisibles sin los que la vida cotidiana sería más cara, más frágil y, en muchos casos, inviable.

Pero estos servicios no están garantizados. Dependen de la biodiversidad, de que especies, hábitats y relaciones ecológicas sigan funcionando correctamente. Cuando un ecosistema está sano, protege mejor el suelo, conserva mejor el agua y resiste mejor sequías, lluvias torrenciales o incendios. Cuando se degrada, pierde capacidad de regulación y aumenta nuestra vulnerabilidad. 

Red Natura 2000 en Navarra Fuente: Orekan Gestión Ambiental de Navarra

Por eso, en Navarra monitorizamos hábitats y especies y trabajamos en la planificación, restauración y evaluación de espacios de alto valor ecológico, también en Natura 2000, la gran red europea de conservación creada para asegurar la supervivencia a largo plazo de especies y hábitats de interés.

Hoy esta red supera los 27.000 espacios en la Unión Europea. España aporta en torno al 27 % de su territorio y Navarra protege unas 281.000 hectáreas, cerca del 28 % de su superficie. Según un estudio presentado esta misma semana por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, el valor anual de los beneficios que aportan estos espacios en Navarra alcanza los 84.789 millones de euros: tres veces nuestro PIB. Una gran riqueza, perfectamente medible, que conviene salvaguardar. 

Los espacios protegidos de Navarra están conformados por 42 Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y 17 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), que albergan, en total, once ríos, tres estepas, tres zonas de alta montaña, veinte sierras y montañas y seis humedales.

Dos de estos, la laguna de Pitillas y el embalse de Las Cañas, están incluidos en la Lista de Humedales de Importancia Internacional del Convenio de Ramsar debido a su relevancia como hábitats para las aves acuáticas, en especial para el avetoro común, el avetorillo común, la garza imperial, el ánade friso, el cuchara europeo, el pato colorado o el escribano palustre iberiorental.

La Selva de Irati y las Bardenas Reales, ambas ZEC, han sido declaradas Reservas de la Biosfera por la UNESCO por su gran riqueza biológica. 

La Linterna Verde es una serie de artículos sobre Sostenibilidad de Orekan Gestión Ambiental de Navarra.