Síguenos en redes sociales:

Aspirantes a la OPE de servicios generales en Navarra: "Nos jugamos años de estudio en este examen"

Los opositores afrontan la prueba en la UPNA entre nervios, repasos de última hora y mucha incertidumbre

Fotos de la primera prueba de la oposición para cubrir 158 plazas del puesto de trabajo de Servicios Generales en el Gobierno de NavarraOskar Montero

15

“Nos jugamos años de estudio en este examen”. La frase se repetía entre los aspirantes que este sábado acudieron al Aulario de la UPNA para realizar la oposición de servicios generales. Bajo la lluvia, con nervios y repasos de última hora, cientos de personas aguardaban la apertura de las aulas entre colas en los baños, dificultades para aparcar y dudas para encontrar la clase correcta.

Igor San Martín, pamplonés de 38 años, compagina la preparación de la oposición con su trabajo en una carpintería de aluminio. “He venido a aprobar, lógicamente, como todo el mundo. Lo haré lo mejor posible y a ver qué sale”, comentaba minutos antes del examen. San Martín explica que estudia por las tardes después de trabajar. “Salgo a las tres, me voy al gimnasio para desconectar un poco y luego estudio entre las siete y las nueve. Entre semana dos horas y el fin de semana todo lo que puedo”. Tras años preparando la prueba, considera que una de las partes más complicadas puede ser el psicotécnico. “He visto que en la OPE de administrativo fue difícil y creo que puede ser lo más crudo”.

Igor San Martín, antes del examen.

Jesús Izco, vecino de Villava de 52 años, ha optado por preparar la oposición en academia. “Nunca sabes qué te van a poner, pero llevo desde mayo estudiando a tope”, explicaba. Actualmente está en paro y ha aprovechado ese tiempo para centrarse en la preparación. “Menos mal, porque sacar esto por libre lo veo muy complicado. Hay mucha legislación, mucho temario y mucha explicación que te tienen que dar”. Su objetivo es claro: “A ver si puedo sacar plaza o por lo menos entrar en listas”.

También en paro se encuentra José Javier Armendáriz, de 44 años y vecino de Artajona, que reconoce la dificultad de parte del temario. “La legislación es muy complicada. Hay mucho dato, mucho plazo, muchos días…”, señalaba. Su meta es ir paso a paso: “Si saco plaza mejor, pero primero aprobar y entrar en listas”.

Javier Armendáriz.

Otros opositores afrontan la prueba como un primer contacto con el mundo de las oposiciones. Es el caso de David Oteiza, que admitía estar “bastante nervioso” antes de entrar al examen. “Para mí es un poco una prueba porque me interesa prepararme para bombero”, explicaba. De hecho, apenas ha preparado la parte específica, aunque sí la legislación. “Dentro de un par de semanas tengo otra oposición de conserje con el mismo propósito: obligarme a estudiar”.

No todos los aspirantes han podido dedicar demasiado tiempo a preparar el examen. Elena Gil, de 59 años y vecina del barrio de la Milagrosa, reconoce que llega sin apenas haber estudiado. “Trabajo en Berlys y no tengo mucho tiempo”, contaba. Aun así, mantiene la esperanza de repetir el resultado de la convocatoria anterior. “Aprobé la última oposición y a ver si me acuerdo de algo y hay suerte para seguir en listas”.

Elena Gil.

Adrián Tabar afronta la prueba en una situación similar. “Entre la universidad y el trabajo no he podido estudiar mucho”, reconoce. Esta es ya su tercera oposición de servicios generales y el año pasado llegó a trabajar algún día en la cocina del hospital. Actualmente, es empleado en acción comunitaria del Ayuntamiento de Pamplona y su objetivo es seguir sumando oportunidades en las listas. “A ver si hay suerte en el examen”, decía antes de entrar.

Adrián Tabar, antes de entrar al Aulario.

Pese a la tensión previa, algunos opositores ya pensaban en cómo terminarían el día. “Pase lo que pase, luego lo celebraré”, bromeaba Tabar. “Tenemos el Gazte Eguna de Muthiko Alaiak y va a ser un gran día”.