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El 41% de los accidentes de tráfico con muertos en Navarra es culpa de un implicado que sobrevive

Los causantes de siniestros viales con fallecidos pueden ser acusados de un delito de homicidio por imprudencia - La mayoría son choques o atropellos, con penas de hasta 4 años de prisión

El 41% de los accidentes de tráfico con muertos en Navarra es culpa de un implicado que sobreviveJesus Diges

Cuatro de cada diez accidentes de tráfico con fallecidos en Navarra son causados por un implicado que sobrevive al siniestro, es decir, una persona cuya conducción o comportamiento en la carretera causó el evento en el que otras personas se convierten en víctimas mortales y cuya responsabilidad puede llegar a tener consecuencias penales en forma de condenas de prisión, multas e indemnizaciones. Ejemplos de ello son invasiones del carril contrario, conducciones temerarias o atropellos de peatones por distracciones.

Así se desprende del estudio de los accidentes viales con personas fallecidas instruidos a lo largo del año 2025 por la Brigada de Atestados e Investigación de la Policía Foral: de los 34 accidentes con víctimas mortales que atendieron el año pasado, con un total de 37 muertos –en un siniestro ocurrido en Fitero murieron cuatro personas–, la causa que desencadenó el siniestro sería imputable a la propia persona fallecida, que pudo sufrir una salida de vía o ser la responsable de una colisión frontal, entre otros casos, mientras que en los 14 siniestros restantes el causante fue un implicado que no falleció en el accidente (el 41%).

PROCESO JUDICIAL

En estos casos, se abren procesos judiciales en los que se puede llegar a acusar a estas personas de delitos de homicidio por imprudencia. “Los accidentes no se cometen con dolo, sino por imprudencia”, recuerda Egoi Beperet, miembro de la Brigada de Atestados e Investigación de la Policía Foral. Pero esa imprudencia, cuando tiene como resultado la muerte o lesiones graves de otra persona, tiene consecuencias penales. Según advierte Beperet, “la gente no cree que pueda ser responsable de un accidente porque lo normal es que no suceda nada. Pero si no has dormido, si has bebido, si has consumido, si usas el móvil... puedes verte implicado en causar un accidente y tener responsabilidades penales que te pueden arruinar la vida”, afirman desde el Cuerpo autonómico.

El Código Penal castiga el homicidio por imprudencia grave con penas de entre 1 y 4 años de prisión, además de entre 1 y 6 años de privación del derecho a conducir. Cuando la imprudencia es calificada como menos grave, la pena se reduce a una multa de 3 a 18 meses y la retirada del carné durante el mismo periodo. En el caso de las lesiones consideradas de gravedad, el delito de imprudencia grave conlleva penas de entre 1 y 3 años de prisión y entre uno y cuatro años de retirada del permiso de conducir. Si la imprudencia es menos grave, la sanción se limita a una multa de 3 a 12 meses y la privación del carné oscila entre un período de entre 3 meses y un año.

CAUSA EFICIENTE

Para depurar las posibles responsabilidades, los agentes de la Brigada de Atestados e Investigación deben determinar la causa eficiente de un siniestro, es decir, aquella sin la cual el accidente no se habría producido, que puede ser única o compartida, según explica Beperet. “Un ejemplo habitual es el de un conductor que se salta una señal de stop y otro circula a velocidad inadecuada por la vía principal. La causa determinante es el incumplimiento de la detención ante el stop, pero la velocidad excesiva del segundo vehículo también puede haber influido en el resultado. Por ello, puede haber una causa o puede haber causas compartidas”, recalca el agente.

Cada accidente con una persona fallecida genera un atestado que la Policía Foral remite a la autoridad judicial y a la Fiscalía Especializada en Seguridad Vial. En los casos en que el responsable puede ser identificado y está en condiciones de ser informado, los agentes le comunican que queda investigado por un posible delito de homicidio o lesiones por imprudencia grave. Si ha resultado herido en el siniestro, esa imputación se puede posponer. Y en los casos más graves, se llega a detener al autor del delito que, incluso, puede ingresar en prisión provisional, como ocurrió con el causante del accidente mortal registrado en Zizur en noviembre del año pasado.