El departamento de Salud ya tiene listo su anteproyecto de Ley Foral de Salud, un texto cuya elaboración, recogida en el acuerdo programático, era una prioridad para esta legislatura y que este lunes han presentado el consejero de Salud, Fernando Domínguez, y el director general de Salud, Antonio López.
El departamento estaba teniendo problemas para recabar los apoyos suficientes para tramitar la norma, pero tras algunas modificaciones en el contenido, el Gobierno foral y EH Bildu llegaron a un acuerdo para sacar adelante el documento, que ya ha sido colgado en el portal de transparencia y que tiene dos aspectos fundamentales que, a su vez, han sido los más polémicos: la naturaleza jurídica de Osasunbidea y el área única de salud.
Según ha detallado en rueda de prensa el director general, una de las novedades más importantes del anteproyecto es la ordenación del nuevo mapa sanitario en Navarra que queda configurado por un área única de salud y ocho distritos sanitarios, con los que se pretende acercar los recursos a la ciudadanía y "garantizar la equidad en el acceso".
En estos ocho distritos, ha indicado López, van a tener capacidad para realizar pruebas diagnósticas, ecografías, radiología simple, cirugía menor, etc., tendrán también servicio de urgencias comarcales, un CASSyR (Centro de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva) en cada uno de ellos y la atención de la Red de Salud Mental y del Instituto de Salud Pública también se adaptará a esta nueva realidad de distritos.
"Cada distrito, formado por varias zonas básicas, permitirán una atención de salud y sociosanitaria de mayor calidad con el fin de acercar los recursos sanitarios a toda la población y garantizar así la equidad en el acceso a los recursos”, ha defendido el director general de Salud.
Esos ocho distritos se enmarcarán dentro del área única de salud para toda Navarra (actualmente son tres: Pamplona, Estella y Tudela), de manera que toda la Comunidad Foral se convertirá en un único marco de referencia para planificar, gestionar y evaluar los servicios y recursos sanitarios.
El objetivo, ha defendido Domínguez, es garantizar el acceso a los recursos de toda la ciudadanía y acabar con las desigualdades territoriales bajo una premisa: "ante la falta de personal en un centro, es preferible mover a algún profesional que a todos los pacientes".
Por ello, el anteproyecto también recoge que la administración sanitaria pueda recurrir a la movilidad temporal del personal a otro puesto distinto del habitual "por razones objetivas debidamente acreditadas". En este punto, el consejero ha recalcado que no se trata de "mover a los profesionales de un lado para otro" y ha matizado que esa movilidad va a afectar casi exclusivamente al estamento médico y "en unas pocas especialidades" en las que hay escasez de personal en algunos centros.
No obstante, ha asegurado que la movilidad va a ser negociada con los sindicatos y que antes de llegar a ella se tratará de contratar o de buscar profesionales que quieran desplazarse voluntariamente, tal y como se está haciendo hasta ahora. "Pero en caso de que no se pueda contratar y no haya ningún voluntario, la administración tendrá soporte legal para movilizar a profesionales", ha señalado Domínguez, que ha matizado que es algo que se hará siguiendo criterios de edad, experiencia, distancia con el puesto, etc.
Asimismo, el personal que sea movilizado contará con una serie de incentivos: además de cobrar el desplazamiento, el tiempo empleado en el trayecto también le computará como parte de su jornada laboral.
Una ley de 1990
La actualización de esta normativa, que actualmente data de 1990, es uno de los pocos aspectos que ha contado con el consenso de todos los agentes implicados. Pero crear un nuevo marco normativo para todo el sistema sanitario no es tarea fácil y su planteamiento inicial ha ido cambiando a medida que se hacían aportaciones y que sindicatos y partidos marcaban sus líneas rojas.
No obstante, ya el pasado viernes EH Bildu anunció que había llegado a un acuerdo con el Gobierno foral para sacar adelante la ley, después de que el departamento de Salud haya accedido a no modificar la naturaleza jurídica de Osasunbidea y el ISPLN, que seguirán siendo organismos autónomos.
En un primer momento, el departamento planteó que Osasunbidea y el ISPLN pasasen a ser un ente público empresarial, lo que conllevaría una mayor autonomía de gestión pero también que los futuros sanitarios contratados dejasen de ser funcionarios.
Tras la oposición de los sindicatos, que alertaban de que esta modificación abría la puerta a la privatización de la sanidad, Salud echó marcha atrás en abril del año pasado, pero en la última reunión de la mesa sectorial de hace un mes volvió a plantear un cambio en la naturaleza jurídica que se encontró de nuevo con el rechazo sindical.
Sin embargo, tras el acuerdo con EH Bildu esta medida está ya descartada, lo que ha posibilitado que este lunes se haya publicado el anteproyecto en el portal de participación junto con el informe de las aportaciones realizadas, cerca de 1.000 finalmente consideradas. De esta manera, el texto continúa su tramitación antes de registrarlo en el Parlamento de Navarra para su debate y votación.
“Tras un primer texto presentado en septiembre de 2024, hubo cuatro meses de participación y exposición pública en las que se recogieron alrededor de 1.000 aportaciones. Se ha estudiado una a una su idoneidad o no y se ha vuelto a elaborar un texto considerando prácticamente la mitad de ellas. Ahora el texto ya sale del Departamento de Salud. En un primer lugar, se requieren informes a órganos exteriores: de la Dirección General de Función Pública, del INAI, de la Oficina de cambio climático y de la Dirección General de Presupuestos", ha avanzado el consejero.
Posteriormente, se presentará en el Consejo Navarro de Salud y en la Comisión de Régimen Local y se consultará con los secretarios generales técnicos de todos los departamentos. De ahí se elaborará la memoria normativa y el informe jurídico, el informe de acción normativa y se mandará al Consejo de Navarra para posterior aprobación en sesión de gobierno y registro en el Parlamento.
En cuanto a los tiempos, desde Salud han mostrado confianza en poder registrarla antes de que termine el mes de junio, aunque “ya no depende totalmente de nosotros”, ha concluido Domínguez.
Las personas en el centro del sistema
Más allá de la naturaleza jurídica y del área única de salud, la nueva ley contempla una serie de medidas que buscan actualizar la legislación a la realidad actual del sistema sanitario. El director general de Salud, quien ha liderado el proceso de elaboración del anteproyecto, ha incidido en que “el objetivo principal es priorizar a la ciudadanía en el centro del sistema sanitario de manera global, colocarla, de una vez por todas, en el centro del sistema, y que toda la organización, recursos, territorialidad, circuitos asistenciales y formas de trabajo, se organicen en torno a las necesidades reales de las personas”.
Además, ha destacado como objetivos clave “establecer una nueva distribución territorial de los recursos buscando la equidad en el acceso y la eficiencia en la gestión; articular un sistema de rendición de cuentas de la propia organización; incidir en la necesidad de incorporar nuevas tecnologías y nuevas prestaciones derivadas del conocimiento científico y transformar el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea y el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra en organizaciones realmente autónomas, flexibles, ágiles en la toma de decisiones, con autonomía financiera y de gestión de sus centros”.
Rendición de cuentas
En cuanto a la gobernanza y organización de los centros, López ha destacado que “apostamos por la introducción del concepto de autonomía de gestión de los centros y servicios que tendrán que contar con contratos programa y pactos de gestión como elementos de rendición de cuentas a la ciudadanía por parte de los poderes y trabajadores públicos”. “También se prevé, asimismo, la evaluación del desempeño de los y las profesionales, lo que puede llevar a la concesión de determinados incentivos ligados a objetivos medibles”, ha explicado el director general.
Respecto al resto de novedades, referentes a las prestaciones, este texto hace mención destacada a la atención sociosanitaria, con el fin de prestar una atención integral, para lo que se elaborará una estrategia sociosanitaria para Navarra, y la atención a la salud mental, a la salud sexual y reproductiva, a la salud bucodental y a una muerte digna, cuidados paliativos y eutanasia, como elementos especialmente importantes y relevantes en este momento histórico social y que no aparecían como tales en la Ley Foral de Salud del año 1990 que está vigente.