La imagen de unos embalses rebosantes, muy cerca de su capacidad máxima, no es habitual en España. Sin embargo, tras un invierno muy húmedo y las abundantes lluvias de las últimas semanas, las reservas se encuentran a solo un 16% (9.000 hectómetros cúbicos) de alcanzar el lleno total, una cifra que se sitúa en menos del 11% en Navarra.

En lo que va de mayo, los embalses españoles almacenan ya 47.010 hectómetros cúbicos de agua, el 84% de su capacidad total —establecida en 56.043 hectómetros cúbicos—, según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco).

La recuperación de la reserva hídrica comenzó a consolidarse en el último año hidrológico (del 1 de octubre de 2024 al 30 de septiembre de 2025), que, con carácter húmedo, fue el más lluvioso en España desde 2020.

En este contexto, mayo de 2026 está entre los mayos con más agua embalsada de la serie histórica reciente. En los últimos 35 años, desde 1991, solo mayo de 2013 había alcanzado un volumen superior, con 47.469 hectómetros cúbicos, muy cerca de mayo de 2010, con 46.650 hectómetros cúbicos.

Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), ambos registros fueron consecuencia de periodos especialmente lluviosos. En 2013, la primavera fue húmeda en casi toda España, con el marzo más lluvioso desde al menos 1947, mientras que en 2010, pese a que las lluvias primaverales fueron normales, un invierno muy húmedo permitió mantener los niveles muy elevados.

A día de hoy, y siguiendo la misma línea, los datos responden a un invierno muy húmedo, según Aemet, y a semanas consecutivas de lluvias por el paso de borrascas atlánticas, que han favorecido una intensa escorrentía hacia embalses y cuencas hidrográficas.

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Fotos de la nieve en el norte de Navarra en primavera Javier Bergasa

Esta situación contrasta con el periodo 2022-2024, cuando numerosas cuencas españolas atravesaban mínimos tras un prolongado déficit de precipitaciones. Nada que ver tampoco con la grave sequía de 1991 a 1995, uno de los episodios más severos de las últimas décadas en España, en el que los embalses llegaron a situarse en torno al 15% de su capacidad.

Cabe destacar que la magnitud de aquella crisis se refleja en los datos de mayo de 1995, cuando el total de agua embalsada en la península rondaba los 20.600 hectómetros cúbicos, menos de la mitad de los actuales 47.010.

Diferencias entre comunidades

La recuperación de las reservas en este mayo de 2026 se aprecia en casi toda España, aunque el mapa hídrico sigue mostrando importantes diferencias, especialmente entre el norte peninsular y el sureste mediterráneo.

Cataluña encabeza actualmente el nivel de agua embalsada con un 91,13% de su capacidad, seguida de La Rioja (90,26%) y Navarra, que supera el 89%. También destacan Aragón (88,32%), Castilla y León (87,38%) y Andalucía (87%), todas ellas por encima de la media nacional.

En el norte peninsular, País Vasco (86,51%), Galicia (85,40%), Cantabria (84,87%) y Asturias (83,33%) presentan igualmente niveles elevados tras meses lluviosos. Extremadura alcanza el 84,79% y la Comunidad de Madrid supera el 85%, consolidando una situación de relativa abundancia hídrica en buena parte del territorio.

En el litoral mediterráneo, la Comunidad Valenciana se sitúa en el 59,61% de su capacidad, mientras que Castilla-La Mancha alcanza el 71,12%. La situación más delicada continúa registrándose en la Región de Murcia, donde los embalses apenas llegan al 35,14%, muy lejos todavía de los niveles del resto del país.

Pese a la recuperación generalizada, los datos reflejan que las diferencias entre territorios continúan marcando el mapa hídrico español, especialmente en aquellas regiones más expuestas a la escasez de precipitaciones y a una mayor presión sobre los recursos hídricos disponibles.