La Agencia Estatal de Meteorología ha confirmado un cambio de tiempo significativo en Navarra a partir del sábado 11 de abril, con el regreso de las precipitaciones, una bajada acusada de temperaturas y nieve en zonas de montaña del norte de la Comunidad foral. Tras varios días de ambiente más estable y temperaturas suaves, el fin de semana llegará marcado por una situación plenamente invernal en buena parte del territorio navarro.
La causa será una borrasca atlántica que se profundizará al oeste de las Islas Británicas y que enviará un frente frío muy activo hacia la Península. Ese frente entrará por el oeste el sábado y avanzará lentamente hasta afectar de lleno a Navarra durante la tarde y la noche, dejando lluvias primero en el norte y noroeste y extendiéndose después al resto del territorio.
Viernes tranquilo antes del giro meteorológico
La jornada del viernes todavía mantendrá un perfil relativamente estable. En el noroeste navarro se esperan nubes bajas a primeras horas, aunque tenderán a abrirse claros durante la mañana, quedando el resto de Navarra con cielos poco nubosos.
Las temperaturas mínimas apenas variarán o descenderán ligeramente, mientras que las máximas subirán de forma suave, especialmente en el extremo cantábrico. El viento será flojo y variable, con predominio del sureste desde mediodía.
El sábado llegan las lluvias y cae la temperatura de forma brusca
El sábado será el día del cambio. La mañana todavía comenzará con nubosidad variable, pero el cielo irá cubriéndose rápidamente hasta quedar totalmente tapado.
Las lluvias y chubascos aparecerán por la tarde, inicialmente en el norte y noroeste, y se irán desplazando hacia el centro y sur de Navarra. En zonas como Pamplona, Estella-Lizarra o Tudela el descenso térmico será muy evidente en pocas horas.
Las máximas rondarán todavía los 22 grados en algunos puntos antes de la llegada del frente, pero la sensación térmica cambiará con rapidez por la entrada del viento del noroeste, que soplará con intensidad moderada y podrá dejar rachas fuertes en zonas expuestas.
En el Pirineo navarro aparecerán además heladas débiles en cotas altas.
Domingo casi invernal: máximas de 10 grados y nieve a 900 metros
El domingo será el día más frío del episodio. Navarra amanecerá con cielos cubiertos y lluvias todavía presentes, aunque irán remitiendo conforme avance la jornada.
La entrada de aire marítimo polar hará bajar de forma muy notable las temperaturas: en el centro y sur las máximas apenas alcanzarán 10 o 12 grados, un desplome de más de diez grados respecto al sábado.
La cota de nieve se situará entre 900 y 1.000 metros, por lo que podría nevar en cotas medias del Pirineo y en puntos elevados del norte navarro. En áreas altas no se descartan acumulaciones importantes si los chubascos son persistentes.
También continuarán las heladas débiles en zonas pirenaicas, con mínimas bajo cero en áreas elevadas.
Viento fuerte y ambiente desapacible en toda Navarra
Otro de los elementos destacados será el viento del norte y noroeste, que reforzará la sensación de frío durante todo el domingo.
Según la previsión, el episodio vendrá acompañado de una atmósfera claramente más desapacible, especialmente en la mitad norte, donde las precipitaciones podrían ser más persistentes.
Mejoría a partir del lunes
El escenario más probable es que desde el lunes el anticiclón atlántico recupere terreno y empiece una mejoría progresiva.
Las lluvias tenderán a desaparecer y las temperaturas volverán a subir de forma clara, aunque en el Pirineo podrían mantenerse algunas nevadas residuales. Para Navarra, el fin de semana dejará así un contraste muy acusado: de un viernes suave a un domingo plenamente otoñal, con lluvia, viento y nieve en montaña. CONSULTE LA SECCIÓN DEL TIEMPO