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Sabañones, dermatitis y siete casos de hipotermia: el rastro del frío en la salud este invierno en Navarra

El informe de Salud Pública revela que varones y personas en situación de exclusión sufrieron los efectos más graves, mientras que la concienciación protegió mejor a los mayores de 80 años

Sabañones, dermatitis y siete casos de hipotermia: el rastro del frío en la salud este invierno en NavarraUnai Beroiz

El Departamento de Salud ha finalizado el Plan de prevención de los efectos en salud de las bajas temperaturas en Navarra 2025-2026. En la temporada invernal 2025-2026, entre el 1 de diciembre de 2025 y el 31 de marzo de 2026, el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra / Nafarroako Osasun Publikoaren eta Lan Osasunaren Institutua (ISPLN / NOPLOI) envió solo cuatro alertas sanitarias por bajas temperaturas en las dos primeras semanas de enero. Asimismo, en estos cuatro meses registró siete casos de hipotermia (cinco en hombres y dos en mujeres) y 178 casos de reacciones dermatológicas, principalmente sabañones, dermatitis y prurito (picor) por frío.

Estos son algunos de los datos destacados del informe final sobre el plan, cuyo objetivo es reducir el impacto de las bajas temperaturas sobre la salud de la población. Para ello, mientras el plan está vigente –entre diciembre y marzo–, se vigilan las temperaturas y su impacto en la salud de la población, se lanzan alertas de riesgo a la ciudadanía cuando el termómetro está por debajo del umbral establecido para cada zona y se proporciona información sobre cómo evitar los efectos del frío en la salud. 

El ISPLN advierte de que los efectos de las bajas temperaturas no suelen ocurrir de una forma tan aguda y repentina como los de las temperaturas elevadas, si bien el frío es un factor de riesgo ambiental que debe ser tenido en cuenta, ya que sus impactos en salud pueden ser incluso superiores a los del calor. Por ello, este plan establece acciones de prevención y control que se van activando conforme se alcanzan los distintos niveles de riesgo. 

Este plan se enmarca en el Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas 2025-2026, del Ministerio de Sanidad, y el Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA). Como novedad, este año el Ministerio de Sanidad calculó las temperaturas mínimas umbrales ¬–temperatura a partir de la cual se constata un impacto en la salud de la población y, por tanto, se emiten alertas sanitarias– por zonas meteosalud. Concretamente, para la Vertiente Cantábrica era de -4,0°C; para el Pirineo Navarro, -4,4°C; para el Centro de Navarra, -3,1°C; y para la Ribera del Ebro, -1,4°C.

El plan contemplaba tres niveles de alerta y la asignación de los mismos se realiza desde el Ministerio de Sanidad con una metodología específica teniendo en cuenta la predicción de temperatura mínima a tres días. Así, dependiendo de esos niveles de riesgo, se establecen las distintas acciones para la prevención y el control.

Concretamente, a lo largo de esta temporada se activó la alerta sanitaria por bajas temperaturas en cuatro ocasiones durante las dos primeras semanas de enero, con diferentes niveles de riesgo (bajo y medio). Principalmente afectó a la Zona Media y Norte de Navarra, aunque finalmente se extendió a toda la Comunidad Foral. 

No se han registrado accidentes de trabajo por bajas temperaturas

En la temporada invernal 2025-2026, se ha tenido conocimiento de siete casos de hipotermia, 29% en mujeres y 71% en hombres, de los cuales dos requirieron ingreso. En cuanto a la edad, tres casos tenían más de 70 años, un caso tenía una edad comprendida entre los 50 y los 70 años y tres casos se encontraban entre los 30 y los 49 años. Los factores de vulnerabilidad fueron: consumo crónico de alcohol, vivir en la calle y edad avanzada o padecer una enfermedad crónica. 

También se registraron 178 casos de reacciones dermatológicas, principalmente sabañones, seguido de dermatitis y prurito por frío. La mayor incidencia se produjo entre los 36 y 60 años, seguido del grupo entre 19 y 35 años. Las edades extremas (menores de 4 años y mayores de 80 años) presentaron una incidencia muy baja a pesar de ser población considerada de mayor vulnerabilidad, circunstancia que podría estar relacionada con mayor concienciación y protección en estos grupos de edad.

En el ámbito de Salud Laboral, no se registraron accidentes de trabajo por exposición a bajas temperaturas (hipotermia, congelación y otros efectos del frío excesivo). Sin embargo, se atendieron seis consultas relacionadas con la evaluación y gestión del riesgo de disconfort y estrés por frío. Desde los Servicios Técnico y Sanitario de la Subdirección de Salud Laboral del ISPLN, se recuerda a las empresas y administraciones públicas la importancia de elaborar y aplicar protocolos de actuación frente al riesgo de exposición del personal a bajas temperaturas, en especial durante los trabajos al aire libre.

Para prevenir todos estos casos, el ISPLN recuerda la importancia de informarse sobre las previsiones meteorológicas, abrigarse con varias capas de ropa, utilizar calzado adecuado, llevar una alimentación variada y mantenerse hidratado, así como proteger a las personas en situación de vulnerabilidad ante las bajas temperaturas (personas sin hogar, personas en situación de pobreza energética, población infantil, personas mayores, con enfermedades crónicas, personas que realizan actividades con mayor riesgo, como laboral o ejercicio físico al aire libre…).

Las consecuencias en la salud de las temperaturas extremas son evidentes y, por ello, el ISPLN considera necesario seguir promoviendo medidas de protección y prevención, que disminuyan los efectos que estas producen en la salud de la población.