Varias entidades sociales han denunciado que entre 150 y 200 personas han vivido y han dormido en la calle en Pamplona en pleno invierno, una situación que el propio Ayuntamiento ha estimado y ha remitido al Defensor del Pueblo ante la inexistencia de un censo oficial.

El comunicado lo han firmado Salhaketa Nafarroa, Dar Etxea, Derecho a Techo, PIM (Punto de Información para personas Migrantes), Apoyo Mutuo, Kontseilu Sozialista Iruñerria y SOS Racismo Nafarroa, que han advertido de que esta realidad se ha agravado especialmente los días 4, 5 y 6 de enero.

Esos días las temperaturas descendieron hasta los -5ºC, con una sensación térmica de hasta -8ºC, y la exposición prolongada al frío extremo ha tenido consecuencias directas y graves sobre la salud y la vida de las personas sin hogar.

Según han subrayado, el frío ha aumentado las hipotermias, ha agravado patologías crónicas, provocado problemas respiratorios, ha incrementado la vulnerabilidad frente a infecciones y elevado el riesgo de muerte evitable.

Por lo que han asegurado que no se ha tratado de administrar una situación incómoda, sino de hacer frente a una emergencia humanitaria que ha exigido una "respuesta inmediata y proporcional a su gravedad".

Las entidades han denunciado que recursos pensados para la intervención social, el acompañamiento o la inclusión se han visto obligados a reconvertirse en dispositivos de emergencia improvisados, sin medios ni garantías suficientes, porque "el Ayuntamiento no ha asumido su responsabilidad de garantizar un alojamiento estable y de calidad en situaciones de emergencia climática".

Asimismo, han apuntado que esto ha provocado una sobrecarga inasumible en las entidades sociales, que han visto cómo se ha tensionado de manera permanente su funcionamiento cotidiano para suplir la insuficiencia de las administraciones públicas, lo que han calificado como "una externalización encubierta de funciones públicas".

En particular, han considerado inadmisible e insultante que el concejal delegado de Acción Social, Txema Mauleón, y el director de Acción Social, Rubén Unanua, hicieran "gala de su gestión del sinhogarismo". Han reconocido que se han aumentado las plazas de alojamiento y comedor, pero "el número de personas sin hogar ha crecido en mayor proporción y los recursos han seguido siendo insuficientes".

A su juicio, la situación se ha abordado bajo parámetros correspondientes a 2022, lo que ha evidenciado una falta de adecuación a una realidad que se ha transformado de manera profunda y sostenida en el tiempo, por lo que han concluido que la gestión ha sido "insuficiente y se ha mantenido a rebufo de una insuficiencia cronificada".

Han señalado además que, ante la bajada excepcional de las temperaturas, el Ayuntamiento ha activado un recurso extraordinario de únicamente 30 plazas, destinado exclusivamente a personas previamente registradas en los servicios municipales, sin que se haya informado de su existencia ni a las entidades sociales ni al Servicio de Información y Orientación Básica.

Han señalado también la contradicción entre el discurso público de determinados responsables políticos y la realidad que han vivido las personas sin hogar, particularmente la juventud, así como que la Policía Municipal ha continuado "persiguiendo, desplazando y hostigando a jóvenes que no han tenido alternativa habitacional".

Por todo ello, han exigido al Gobierno de Navarra y al Ayuntamiento de Pamplona un plan de choque inmediato que garantice el alojamiento y la manutención de todas las personas sin hogar en un espacio residencial de calidad y estable, como medida mínima e inaplazable para evitar daños mayores y muertes evitables.

Han finalizado recordando unas palabras del alcalde, Joseba Asiron: "mientras haya una sola persona que está durmiendo todavía al aire libre, no tenemos nada que celebrar y nada de lo que sacar pecho".