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Auditoría en el servicio de Traumatología: falta de control sobre horarios y agendas, escasez de médicos y 'bajón' de actividad los viernes

El Servicio de Intervención del Gobierno elabora un informe en el que se observa que, de forma generalizada, los facultativos no están llegando a las 5 horas de consulta establecidas | Evidencia también que no hay un sistema efectivo para controlar las presencias y ausencias del personal

Auditoría en el servicio de Traumatología: falta de control sobre horarios y agendas, escasez de médicos y 'bajón' de actividad los viernesOskar Montero

Urgen medidas para dar una solución al grave problema existente en el Servicio de Traumatología de Osasunbidea. Es lo que se desprende de la auditoría llevada a cabo por el Servicio de Intervención del Gobierno de Navarra, a petición del departamento de Salud, que hace una fotografía preocupante sobre la actividad de esta especialidad y también de la de Rehabilitación, con una falta de control sobre los horarios y las agendas de los facultativos, déficits en la organización y escasez de recursos profesionales.

Esta situación, sumada a un incremento de la demanda fruto del envejecimiento de la población y del aumento de la actividad deportiva, ha provocado que en siete años el número de pacientes en lista de espera para una primera consulta de Traumatología se haya disparado un 346% y un 75% los que esperan una operación. Al cierre de marzo, eran más de 14.400 los pacientes que aguardaban una cita con el traumatólogo.

Uno de los principales problemas detectados por la auditoría –a la que ha tenido acceso este periódico y que consta de 120 páginas– es la diferencia existente entre la plantilla nominal (88 en Trauma y 37 en Rehabilitación) y la plantilla efectiva real (73,7 en Trauma y 31,65 en Rehabilitación), una diferencia que Intervención atribuye a la elevada edad de algunos profesionales, que obliga a conceder más días libres, los conocidos como “canosos”, y a permisos y reducciones de jornada al personal más joven.

Todo ello, “hace que la tasa de absentismo sea elevada”, señala el informe, que destaca también que “los problemas de falta de médicos para contratar son palpables”.

Sin embargo, Intervención reconoce que no ha podido calcular la tasa de absentismo real de los facultativos, ya que “no se registran” en las aplicaciones habilitadas para ello “algunas de las ausencias”.

En este sentido, la auditoría constata una falta de control sobre las presencias y ausencias de los facultativos por parte de los responsables del servicio y de los hospitales, y pone el foco en una cuestión clave: el control sobre el cobro de algunos complementos.

“La ausencia de un sistema de control de presencias dificulta la gestión del personal y imposibilita el seguimiento del control de actividad y de las retribuciones, en especial, en lo referente al cobro de los complementos de productividad”, indica el informe.

Que las ausencias y presencias no estén convenientemente registradas no es por la falta de herramientas: existen cuatro aplicaciones diferentes para organizar la actividad, pero no están conectadas entre sí, lo que las vuelve “muy ineficientes”.

“Es necesario que el personal cuente con herramientas que faciliten la gestión y que permitan, de forma sencilla, llevar a cabo un mayor control de la actividad”, sugiere la auditoría.

Los viernes baja la actividad

El Servicio de Intervención expone con detalle los problemas de gestión y de organización –y atribuye su responsabilidad a la Administración–, pero también saca a la luz otra realidad: el tiempo que pasan los facultativos en consulta, con carácter general, no llega al mínimo establecido.

En este punto cabe recordar que tras la huelga de febrero de 2023, el Sindicato Médico y el departamento de Salud llegaron a un acuerdo por el que se pactaba reducir el tiempo de consulta asistencial a 300 minutos (5 horas), pero la auditoría evidencia que la actividad de consultas está por debajo de ese tiempo en la especialidad de Traumatología.

Por ejemplo en Ubarmin, explica la auditoría, la planificación de las agendas no llega en ningún caso a los 300 minutos asistenciales pactados. De hecho, las agendas de los lunes, martes y jueves rondan las 4 horas asistenciales, las de los miércoles son más cortas por la sesión clínica y el informe destaca que las agendas de los viernes “tan sólo son de 3 horas”. En este sentido, Intervención recomienda establecer un sistema de control de jornada efectivo.

“Intervención” del servicio

La realización de esta auditoría se ha llevado a cabo a petición del departamento de Salud, cuyo consejero, Fernando Domínguez, ya hizo públicos los problemas para bajar las listas de espera en Traumatología e incluso llegó a plantear la “intervención” del servicio.

Después el consejero anunció una serie de incentivos para los traumatólogos con el objetivo de “motivar a los profesionales a conseguir una serie de objetivos claros”.

Sobre el contenido de la auditoría, Domínguez ha recordado en declaraciones a este periódico que fue el propio departamento el que pidió el informe y ha avanzado que “ahora toca actuar”, por lo que están elaborando un plan de acción para tratar de ser “más eficaces y mejorar la accesibilidad al sistema”.

Respecto al incumplimiento de horas de consulta, el consejero ha reconocido que la auditoría “nos afea” que no se cumplan los 300 minutos pactados y ha señalado que “si un profesional no cumple con las horas de asistencia habrá que saber por qué y poner remedio para que no suceda”.