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La atención domiciliaria a personas con dependencia aumenta en Navarra un 86% en diez años

La demanda de las residencias se mantiene estable, a la par que Derechos Sociales ha potenciado los centros de día | En Navarra, dos de cada tres personas dependientes tienen más de 80 años

La atención domiciliaria a personas con dependencia aumenta en Navarra un 86% en diez añosUnai Beroiz

El sistema de cuidados pasa por un momento crucial, en el que el envejecimiento de la población exige reformularlo para adaptarlo a las nuevas necesidades de la ciudadanía. Es algo que en un reciente foro avanzó la consejera de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, que abogó por reformar el sistema ante el incremento de los cuidados de larga duración.

Y ese cambio pasa necesariamente por acercar los recursos a las personas y, de hecho, en la última década las ayudas y servicios de atención domiciliaria a personas dependientes se han incrementado un 86%, a la par que se mantienen la demanda de las residencias. Asimismo, el departamento de Derechos Sociales ha hecho una apuesta por potenciar los recursos de cercanía como los centros de día, cuya demanda casi se ha multiplicado por tres en los últimos diez años.

En concreto, en 2025 un total de 19.276 personas con dependencia percibieron alguna prestación en Navarra, mientras que en 2016 fueron 14.311, según datos del Observatorio de la Realidad Social.

Que el número de personas con dependencia reconocida se haya incrementado es consecuencia del envejecimiento, pero con los años las ayudas por atención domiciliaria han ido ganando peso, pasando del 70% en 2016 al 73% en 2025. Pero si contabilizamos también los centros de día, los denominados recursos de proximidad suponen el 78%, mientras que las prestaciones para el ámbito residencial se quedarían en el 22%.

Por tipología de ayudas, de las más de 25.000 prestaciones concedidas el año pasado, la más solicitada fue por cuidados a domicilio en el entorno familiar (10.024), seguidas de la teleasistencia (5.813), el servicio de atención residencial (3.512), ayudas para contratar a un cuidador profesional (1.724) y el servicio de ayuda a domicilio –SAD– (1.280).

De hecho, la teleasistencia y el SAD son dos recursos que “se han potenciado mucho”, detalla Inés Francés, directora de la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas, que destaca también el impulso a los centros de día.

En lo relativo a las residencias, Francés sostiene que la demanda se mantiene estable. En este sentido, cabe recordar que hay plazas concertadas en residencias pero, en caso de que no hubiese disponibles, el Gobierno concede una prestación económica para cubrir los gastos. “El objetivo es que las personas sean atendidas en el entorno que ellas decidan, que por lo general suele ser el hogar”, señala.

Preferencia por el hogar

De hecho, según la Encuesta a personas mayores de 65 años de la Comunidad Foral de Navarra, cuatro de cada cinco personas mayores prefieren vivir en el hogar en caso de necesitar ayuda. Solo el 21% viviría en una residencia en este caso. De las más de 19.000 personas con dependencia reconocida, tres de cada cinco son mujeres; 8.811 tienen grado I, 7.39 grado II y 3.426 son grandes dependientes. Por edad, el 63% de personas con dependencia son mayores de 80 años.

Según el estudio, el 86% de los mayores de 65 años prefiere vivir en su hogar, mientras que un 10% prefiere una residencia de mayores, el 5% un hogar adaptado, y el 2% el hogar de un hijo o hija. La encuesta también refleja que un 16% de las personas que viven solas sí irían a vivir a una residencia, una opción que también escogería el 18% de las personas solteras.