Síguenos en redes sociales:

De trabajar sin contrato a la regularización: "Ahora vamos a poder vivir con calma"

Yuri Díaz, colombiana de 31 años, se vio obligada a trabajar cinco años en la Comunidad Foral sin ningún tipo de contrato porque no estaba “regularizada”.

De trabajar sin contrato a la regularización: "Ahora vamos a poder vivir con calma"Javier Bergasa

Yuri Díaz, colombiana de 31 años, se vio obligada a trabajar cinco años en la Comunidad Foral sin ningún tipo de contrato porque no estaba “regularizada”. Y a pesar de la injusticia, ella tuvo que limpiar casas y realizar todo tipo de labores durante más de ocho horas con el objetivo de conseguir dinero “para pagar la casa, la comida y sobrevivir”, cuenta. Y, por suerte, a través de este proceso de regularización empieza a ver la luz al final del túnel y, por tanto, a librarse de este calvario que le estaba tocando vivir.

“Ya con esta regularización, las personas migrantes podemos empezar a vivir con mucha más calma porque no habrá problema a la hora de que nos contraten empresas. Por fin, tenemos todo legal y en regla”, dice con mucha ilusión y esperanza de que, en apenas unos meses, pueda empezar en un oficio donde, como mínimo, cobre el Salario Mínimo Interprofesional y no tenga que estar horas de más para costear su vida.

Y aunque ahora esté mucho más aliviada, Yuri se mantuvo hasta el último momento con un pequeño susto. “A veces los nervios te traicionan y pensaba que me faltaba algo de documentación, pero la tenía ahí mismo. Pero ahí estaba. Ha sido un pequeño susto”. Pero el camino tampoco ha sido fácil. “Nunca lo es cuando vas a otro país”, confiesa. De hecho, todo se dificulta mucho más cuando las circunstancias no acompañan porque una se encuentra sola en una ciudad que no conoce –en otro continente– y a veces “cuesta seguir adelante sin poder regresar a tu país para visitar a tu familia”, confiesa.