Un estudio elaborado por hematólogos del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) defiende la importancia de prestar una atención especial al sangrado en pacientes sometidos a la terapia CAR-T.

Los autores han demostrado que, en las primeras semanas, esta complicación es más frecuente que el riesgo de trombosis, por lo que proponen una vigilancia más estrecha de las señales de inflamación y las alteraciones de la coagulación. 

Terapia CAR-T

La terapia CAR-T activa de forma muy intensa el sistema inmunitario para hacer frente al tumor. Esto se consigue modificando genéticamente las células del propio paciente en el laboratorio antes de reinfundirlas. Sin embargo, esta activación puede, en ocasiones, desbordarse y afectar también a otros sistemas del organismo. En este estudio, los investigadores han logrado describir cómo la coagulación de la sangre cambia durante el primer mes tras la infusión de las CAR-T y cómo ciertos biomarcadores ayudan a predecir posibles complicaciones.  

Según el Dr. Ramón Lecumberri, codirector del Servicio de Hematología de la Clínica Universidad de Navarra, “tener en cuenta, además de indicadores rutinarios como el número de plaquetas, otros menos habituales como la P-selectina o la generación de trombina es clave para predecir complicaciones en los pacientes y aumentar la seguridad del tratamiento. Son biomarcadores que se pueden obtener en un análisis de sangre sencillo”.  

La investigación ha analizado los datos de 62 pacientes tratados con CAR-T dirigidas a CD19 o BCMA, dos proteínas situadas en la superficie de las células tumorales consideradas dianas terapéuticas. Los investigadores tomaron muestras de sangre antes de la infusión y en los días 3, 15 y 28 después de recibir el tratamiento para estudiar estos biomarcadores, que ayudan a detectar cómo está respondiendo el organismo ante procesos de inflamación y coagulación.  

Principales resultados

Entre los principales resultados que se observaron, se detectaron complicaciones inflamatorias de manera frecuente, más sangrados que trombosis durante el primer mes y otros cambios analíticos como mayor prolongación de tiempos de coagulación o descenso progresivo de plaquetas. “Los datos que hemos obtenido nos indican que la vigilancia no debe centrase solo en la trombosis, porque el sangrado puede ser más frecuente, especialmente, a partir de la segunda semana del seguimiento. Esto implica que hay que poner el foco en la hemostasia, siempre pensando en mejorar la seguridad del paciente”, advierte la Dra. María Panizo, especialista del Servicio de Hematología de la Clínica 

Las CAR-T se han afianzado como una opción terapéutica para pacientes con leucemia linfoblástica aguda de células B, algunos tipos de linfomasmieloma múltiple que sean refractarios, principalmente, a dos primeras líneas de tratamiento. El procedimiento consiste en extraer la sangre del paciente para separar sus componentes y modificar las células mediante ingeniería genética antes de transfundirlas de nuevo a la propia persona para que se unan a las células tumorales y las destruyan sin dañar las células sanas.

Se estima que más del 70% de los pacientes con leucemia y linfoma refractario y en recaída responden a este tratamiento.  

48 horas dedicadas a la especialidad 

La Universidad de Navarra ha acogido la undécima edición de “Puesta al día en Hematología en 48 horas”, el evento anual en el que hematólogos se reúnen para abordar los últimos avances en torno a esta especialidad. En la edición de este año, celebrada de nuevo en el campus de Pamplona, han participado cerca de 200 personas, principalmente facultativos jóvenes, médicos residentes de los últimos años y especialistas con recorrido profesional, pero que buscan actualizarse en los últimos avances.

El Dr. Lecumberri explica que “estas jornadas de actualización abordan las patologías más importantes del sistema hematopoyético fomentando la participación de los asistentes con el objetivo de ofrecer una visión unificadora del diagnóstico y del tratamiento”.