Un grupo de familias afectadas de Lizarra Ikastola ha denunciado la reducción de plazas de Infantil de 3 años para el curso 2026-2027 y ha reclamado al departamento de Educación que mantenga cuatro aulas de modelo D entre la ikastola y el colegio Remontival para evitar "sobredimensionar" las ratios y dejar fuera a seis menores.

Las familias han difundido un manifiesto en el que aseguran que, una vez finalizado el proceso de prematrícula, Educación "ha reducido las plazas de Lizarra Ikastola a la mitad", dejando sin plaza en el centro elegido a seis niños y niñas.

Según sostienen, las cifras de prematrícula permiten mantener dos aulas de modelo D en la ikastola y otras dos en Remontival, con ratios de entre 12 y 16 alumnos por aula, frente a la alternativa de tres clases con una de ellas "sobredimensionada".

El colectivo defiende que las aulas con ratios más bajas favorecen la atención individualizada, la diversidad y la reducción del fracaso escolar y sostiene que las actuales cifras encajan "dentro de las directrices propuestas desde la propia administración para la idoneidad de los ratios".

Empeora condiciones del alumnado de la ikastola

En el manifiesto, las familias afirman que la medida supone un "claro empeoramiento de condiciones" para el alumnado que sí continuará en la ikastola, al pasar a clases de 25 alumnos, una cifra que consideran alejada de las recomendaciones pedagógicas para esa edad.

Asimismo, critican que el cambio de criterio se haya producido "de la noche a la mañana" y sin previo aviso, afectando a decisiones familiares relacionadas con la conciliación, la continuidad educativa o la confianza en el modelo pedagógico del centro.

Las familias reivindican además el papel histórico de Lizarra Ikastola en la implantación y defensa del modelo D en Tierra Estella y subrayan que las ikastolas forman parte de una red cooperativa "desde el pueblo y para el pueblo".

El manifiesto sostiene también que la demanda de enseñanza en euskera sigue siendo elevada pese al descenso demográfico y rechaza que la reducción de aulas pueda justificarse únicamente por criterios económicos.

Según el texto, Educación habría argumentado que el cierre de un aula permitiría ahorrar entre 80.000 y 90.000 euros, una tesis que las familias cuestionan al considerar que invertir en ratios bajas reduce a largo plazo costes sociales asociados al fracaso escolar.

Las familias concluyen reclamando apoyo social y defendiendo la continuidad del modelo cooperativo y de la red de ikastolas de Navarra.