El huerto popular de San Jorge-Sanduzelai Komuna Baratza ha sido saqueado de nuevo, y esta vez se han llevado todo los aperos. Como ocurrió en agosto del año pasado, los vecinos y vecinas han salido a las redes sociales con una llamada de socorro: “¡Nos han desmantelado la huerta!” y una preocupación aún mayor: “Nunca imaginábamos que este proyecto comunitario y solidario estaría en situación crítica por este tipo de actuaciones por parte de quienes no respetan el trabajo comunitario, solidario y de convivencia intercultural”.
En un comunicado, recuerdan que “Komuna Baratza es una huerta comunitaria impulsada y gestionada por vecinas y vecinos de San Jorge-Sanduzelai”, un proyecto “sin ánimo de lucro que busca fomentar la convivencia, el apoyo mutuo y la diversidad cultural, a través del trabajo colectivo y la producción de alimentos ecológicos, tanto para el autoconsumo como para familias del barrio con dificultades económicas que los necesiten”.
Así, señalan que “la noche del 9 al 10 de mayo, gente que no respeta el trabajo comunitario, solidario y de convivencia intercultural asaltó la huerta y se llevó prácticamente todas nuestras herramientas, carretillas y gran parte de la instalación de riego, incluso material que estaba viejo o roto”. Más allá del daño económico que nos supone, “se han llevado horas y horas de trabajo colectivo y nuestra esperanza de poder comenzar a tiempo la temporada de cultivo”.
Este robo “supone un ataque para todo el barrio y para los valores que representa el proyecto: la colaboración vecinal, la multiculturalidad, el apoyo mutuo y la construcción de comunidad”. Por eso, han puesto en marcha una campaña de donativos, a través del 631 51 02 85. Piden herramientas o aportaciones económicas.
Las personas más perjudicadas, las que recibían los productos frescos
Los vecinos y vecinas señalan que con estas acciones vandálicas, "vemos que lo pagan los de siempre: nuestras vecinas y vecinos en situación más vulnerable que no tienen acceso a productos frescos y de calidad, especialmente en este contexto de subida de precios. Pero estos contratiempos no nos van a parar".
Por eso confían "en la unión vecinal para recuperarnos y seguir legitimando el proyecto en nuestro entorno, hasta hacer entender que quien roba en la huerta está robando a todo el barrio". Así piden el apoyo vecinal, "igual que al resto de colectivos y asociaciones que trabajáis día a día por un barrio mejor. Lo que defendemos con este proyecto va más allá de una huerta: defendemos la importancia de lo comunitario, de organizarnos entre vecinas y vecinos y de generar espacios colectivos frente al individualismo".
Porque "nos han hecho mucho daño en lo material y sin duda nos hará falta vuestra ayuda y solidaridad para salir de este bache. Pero más allá de sustituir el material robado, este puede ser un buen momento para reforzar las redes del barrio, encontrarnos y responder juntas y juntos. Nos gustaría contar contigo, con tu implicación, colaboración e ideas para seguir haciendo de la huerta un espacio más abierto, compartido y útil para el barrio".
En este sentido, señalan que "la respuesta frente a este ataque debe ser colectiva: fortalecer los lazos entre colectivos, asociaciones y vecinas y vecinos, y seguir impulsando espacios, actividades e iniciativas que mantengan vivo el tejido comunitario de San Jorge-Sanduzelai y la solidaridad de clase".