Estos días se ha resuelto la convocatoria de Ayudas para proyectos de Educación ambiental, Voluntariado ambiental y Ciencia Ciudadana de 2026. Esta decisión respalda con 412.938 euros la puesta en marcha de 50 propuestas provenientes de asociaciones y ONG de la Comunidad Foral. Los proyectos aprobados deberán ejecutarse antes del 1 de octubre de este año.
El Gobierno de Navarra, a través de la Dirección General de Medio Ambiente del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, apoyará este año 36 proyectos educativos, ocho de voluntariado y otros ocho de Ciencia Ciudadana. Son ejemplos de las dos primeras categorías la propuesta de la APYMA del IES Askatasuna de Burlada / Burlata que va a implantar 25 cajas nido en diferentes ecosistemas de su entorno (río, parques, huertas…) para estudiar las aves que nidifiquen y para aprender a anillarlas usando el método científico, o el proyecto en el que la Asociación Berdesia de Tafalla llevará a menores de tres centros educativos a trabajar sobre sus parques por medio de visitas y talleres, para convertirse en guías “cualificados” para personas mayores.
Como ejemplo de Ciencia Ciudadana podría usarse ‘Likenbila’, la propuesta de la Fundación PAUMA que desarrollarán escolares de 9 a 14 años en los bosques de Astitz (Larraun). Trabajarán sobre el terreno para abordar el papel de los líquenes como “centinelas silenciosos”, bioindicadores de la calidad del aire. Los datos que recojan servirán para actualizar la guía ‘Líquenes en Astiz’.
Estos son algunos de los proyectos de la partida de 2026, pero en los últimos diez años Medio Ambiente ha financiado hasta 341 propuestas en todo el territorio. La iniciativa supone una participación directa de la ciudadanía, ya que los 1,7 millones invertidos en la primera década de estas ayudas provienen de la casilla de la Declaración de la Renta que atribuye el 0,7% del IRPF navarro a fines de interés social. En 2026 esta iniciativa inicia su segunda década con un incremento de presupuesto de un 24,4%.
Una década de colaboración ambiental
En el histórico de la primera década de estas ayudas, como primer dato, la inversión no ha dejado de crecer, desde los primeros 30.000 euros del año 2016, hasta los 331.821 del año pasado. Pero además de un incremento paulatino de los importes, las ayudas se han ido ajustando en su planteamiento, adaptándose a la demanda social y a las nuevas tendencias del trabajo en favor del medio ambiente.
Históricamente la gran mayoría de las propuestas (224, el 65,6% del total) son de ‘Educación ambiental’ y, muy a menudo, pero no únicamente, de ámbito escolar. La categoría ‘Voluntariado ambiental’ supone un 22,8% de los proyectos financiados (78). Desde estas líneas se quiere fomentar el conocimiento o la acción directa para combatir problemáticas ambientales o poner en valor el patrimonio natural, aunando los esfuerzos públicos y la implicación social sobre el medio.
El siguiente paso, en 2018, fue incluir a la ciudadanía en unas tareas más especializados y activas gracias a la categoría ‘Ciencia Ciudadana’, que implica a públicos de muy variado perfil en la investigación científica mediante la observación, la recogida y el análisis de datos. Esta categoría en los datos de últimos diez años supone un 11,4% del total de proyecto, con 39 propuestas financiadas en una década.