Murillo el Fruto ha ganado en resiliencia ante el riesgo de inundaciones gracias a las obras de mejora del cauce del barranco de San Miguel, un espacio situado al inicio del casco urbano, por lo que protege al núcleo de la localidad frente a futuras riadas y desbordamientos. 

El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mª Aierdi, y el alcalde de Murillo el Fruto, Diego Palacios, han visitado hoy viernes el resultado de una intervención que, con una inversión de 363.500 euros, mejora sustancialmente la capacidad de drenaje del canal, reduciendo el riesgo de desbordamiento y reforzando sus taludes con materiales naturales como la madera o la propia vegetación, para estabilizarlos y frenar la erosión. 

Obras de mejora del cauce del barranco de San Miguel en Murillo el Fruto para evitar inundaciones. CEDIDA

Esta es una de las 56 actuaciones que el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Ejecutivo foral ha impulsado, a través de la Oficina de Cambio Climático y la sociedad pública Orekan, en 37 municipios de Navarra. Estas intervenciones buscan que entidades locales y particulares se puedan adaptar ante el riesgo de inundaciones y minimizar los efectos del cambio climático en la frecuencia e intensidad de las precipitaciones.

Primera inversión de 5,5 millones en prevención

La primera ronda de actuaciones contra el riesgo de inundaciones en núcleos urbanos ha supuesto una inversión de 5,5 millones de euros financiados a través de los MRR del programa europeo Next Generation. En estos momentos está ya finalizándose y, atendiendo al grado de cumplimiento de los objetivos de adaptación climática, el consejero Aierdi ha anunciado hoy una segunda ronda que prevé duplicar la inversión. Serán 12 millones de euros más, en este caso cofinanciados en un 40% por el programa operativo FEDER. Medio Ambiente ya ha comenzado a trabajar con diversos ayuntamientos para desarrollarla.

Entre las actuaciones de esta segunda fase con estudios más avanzados, destacan obras o intervenciones de prevención de inundaciones en Caparroso, Uharte Arakil, Zubieta, Valtierra, Tafalla o Peralta. Se sigue trabajando, además, en la definición de otros futuros proyectos en municipios como Bera, Olite, Villatuerta, Arguedas o Rípodas.

Aierdi ha señalado durante la visita que “el cambio climático nos está obligando a intervenir y en este caso debemos hacer frente a las riadas no únicamente con parcheos o ayudas para paliar los daños una vez que se hayan producido, sino anticipándonos a las inundaciones con inversiones preventivas, adaptativas y planificadas para reducir la vulnerabilidad de nuestras ciudades y pueblos”. 

Murillo el Fruto y las que le seguirán

Las obras de mejora del cauce del barranco San Miguel en Murillo el Fruto han utilizado bioingeniería fluvial para consolidar una parte importante de los 560 metros lineales de taludes de tierra que forman el cauce consolidado, una metodología que contribuye, además, a la mejora ambiental y a la integración paisajística del cauce en el entorno urbano. La intervención ha sido realizada por Excavaciones Arviza, bajo la dirección y con el proyecto constructivo de la ingeniería Sertecna. En la visita a las obras, además del consejero y el alcalde de Murillo el Fruto, han participado también el técnico de la sociedad pública Orekan Javier Loizu Maeztu y miembros del equipo redactor del proyecto y la empresa constructora.

Entre las futuras obras con financiación FEDER, está previsto actuar en Valtierra, con una intervención cuyo objetivo es recuperar arbolado quemado en 2022 para retener las aguas que discurren por los barrancos del norte de la localidad que, con fuertes lluvias, entran en el casco urbano. También se actuará en Caparroso para reducir el riesgo de inundación por el río Aragón, tanto en el núcleo urbano, como en la carretera N-121. Y en Tafalla y Peralta se planteará la construcción de balsas de retención para que, en caso de lluvias torrenciales, retengan temporalmente el agua de cauces que habitualmente llevan poca agua pero que en esos momentos anegan parcialmente esas localidades.

Murillo el Fruto ha ganado en resiliencia ante el riesgo de inundaciones gracias a las obras de mejora del cauce del barranco de San Miguel. CEDIDA

En Uharte Arakil se va a ampliar la sección de la galería de fluviales que discurre por debajo de la calle del Río, aumentando su capacidad de desagüe. Además, se prevé actuar sobre un pequeño puente responsable de los desbordamientos que se producen en el núcleo urbano en episodios de fuertes lluvias en la cara norte de la sierra de Andía, y que provocan que se inunden tanto la carretera que conecta las zonas sur y norte del pueblo por debajo de la autovía, como algunas zonas al sur, rompiendo la comunicación entre ambas áreas del pueblo. Es una actuación similar a la que se quiere llevar a cabo en Zubieta, donde una regata canalizada que atraviesa el pueblo provoca episodios de inundación anegando algunas calles.

Un sistema planificado para luchar contra las inundaciones

Durante estos dos últimos años, la Oficina de Cambio Climático de Navarra ha impulsado y coordinado diversas convocatorias de ayudas a entidades locales y particulares de obras, planes y sistemas de alerta de prevención frente a inundaciones. Con un importe global de 5,5 millones de euros, 4,3 millones se han destinado a cubrir necesidades de entidades locales y los 1,2 millones restantes se han empleado en implantar o mejorar las medidas de autoprotección privada. 

Entre las actuaciones subvencionadas a entidades locales se han incluido obras para el desarrollo de corredores verdes, retranqueo de motas, recuperación de meandros o antiguos sotos, entre otras. También se han financiado las actuaciones de adaptación en elementos vulnerables de zonas inundables como instalación de barreras anti-inundación o bombas de achique, impermeabilización de fachadas o la construcción o mejora de muros perimetrales.