Diversas organizaciones navarras han presentado alegaciones a la consulta pública impulsada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sobre las condiciones de despliegue del biometano, al considerar que el modelo actual favorece macroplantas que ponen en riesgo el sector primario y la calidad de vida en el medio rural.

Las alegaciones han sido registradas por plataformas locales agrupadas en la coordinadora NEETEN, plataformas populares contrarias a las macroplantas de biogás y la Fundación Sustrai Erakuntza, que cuestionan el modelo de desarrollo promovido por el Ministerio al considerar que apuesta por instalaciones de gran tamaño e ignora alternativas descentralizadas y de menor escala.

Los colectivos sostienen que se está utilizando el contexto internacional y la necesidad de reducir la dependencia de combustibles fósiles para impulsar un modelo que, a su juicio, beneficia principalmente a las grandes empresas gasistas y prioriza objetivos energéticos frente a la preservación ambiental y la protección del sector agroganadero.

Las organizaciones recuerdan que este tipo de instalaciones requieren la gestión de residuos de origen agroganadero e industrial, lo que, según señalan, implica el transporte por carretera de grandes volúmenes de materiales y genera riesgos asociados a la gestión del digestato resultante del proceso.

En este sentido, advierten de que una gestión inadecuada de estos residuos podría afectar a suelos agrícolas y acuíferos y alertan también del impacto que, según denuncian, tendría la concentración de este tipo de instalaciones sobre la calidad de vida de los municipios rurales.

Por ello, los colectivos reclaman al Ministerio una apuesta por un modelo basado en plantas descentralizadas, de menor dimensión e integradas territorialmente, y rechazan que, según sostienen, se destinen recursos públicos a proyectos que consideran un ejemplo de "lavado verde".

La presentación de alegaciones se produce en un contexto de creciente debate político y social en Navarra sobre el despliegue de plantas vinculadas al biometano y el biogás, un asunto que también ha llegado recientemente al Parlamento foral mediante distintas iniciativas políticas.