El Papa León XIV ha visitado este miércoles el centro penitenciario Brians 1 en Sant Esteve Sesrovires, en Barcelona, donde ha llevado un mensaje de esperanza a los reclusos: "En nuestra vida, el pasado no condena el futuro", les ha dicho. "Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona", ha dicho el Papa en su discurso ante los cerca de 80 reclusos y reclusas de Brians 1 y también algunos de los centros de Brians 2 y Wad Ras. "No existe ninguna situación que haga al Señor apartar de nosotros su mirada", ha añadido.

En Brians 1, el Papa ha escuchado los emocionados testimonios de Montse y Josefina, dos reclusas que han relatado cómo han recuperado la fe en la cárcel. Montse ha expresado su alegría por la presencia del pontífice en un lugar donde las presas se sienten muchas veces "olvidadas". Emocionada, ha explicado que ha vuelto a acercarse a Dios en la cárcel a pesar de que ha sido "difícil" porque ha sufrido mucho con la muerte de su hijo, porque "no entendía por qué Dios se lo había llevado". "He experimentado la muerte de la gente que más quería, y aunque me han transmitido la fe, me he enfrentado con el silencio de Dios. A pesar de tener la mejor familia del mundo, también hoy sé que les he hecho mucho daño", ha manifestado esta reclusa que ha pedido "perdón a Dios por todo" y ha agradecido "el don de la fe".

Por su parte, Josefina ha explicado que ha visto tambalear su fe en muchas ocasiones como cuando su hijo sufrió un grave accidente. "No entendía por qué pasó esa desgracia, pero en medio de ello sigo pensando que no quiero pedirle explicaciones", ha dicho. Ha explicado que su hijo sobrevivió y eso es "un milagro" que ella atribuye a Dios. "Siempre es Dios. Aquí en prisión no estoy sola, Jesús me da fuerza, me da vida. Lo noto dentro de mí, si no, no sé cómo hubiera aguantado esto", ha dicho.

"El pasado no condena el futuro"

Ante estos testimonios, el pontífice -que ha abrazado a las dos reclusas cuando terminaron sus intervenciones- ha destacado que la mirada de Dios "es una verdad consoladora que nos acompaña en todo momento y que nos recuerda cómo su amor misericordioso está siempre por encima de cuánto bien o mal hayamos hecho". El Papa misionero y agustino ha citado las Confesiones de San Agustín: "Si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones y elecciones".

A estas personas privadas de su libertad, el Papa les ha señalado a Dios porque "invita continuamente a la esperanza" y muestra "un horizonte maravilloso que ninguna barrera física puede impedirnos alcanzar". "El Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo, pues ser humano y ser cristiano no consiste en no equivocarse sino en crecer en la capacidad de convertirse, arrepentirse, enmendarse y, sobre todo, de reconciliarse y de perdonar", ha aseverado.

Este es el segundo centro penitenciario que el Papa estadounidense visita en su pontificado, después del de Bata en Guinea Ecuatorial, en la gira que cursó al continente africano. Al inicio de la ceremonia, a la que también ha acudido el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, los reclusos han entonado un canto de bienvenida y las presas han interpretado 'El Virolai', himno de la Virgen de Montserrat, cuyo monasterio visita este miércoles el Papa.

La Sagrada Familia, colofón del viaje

La jornada concluirá con una misa solemne en la Sagrada Familia, la iglesia católica más alta del mundo, y la bendición por parte del Papa de la Torre de Jesucristo, coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí. El Pontífice llegará al templo en un papamóvil para poder saludar a los feligreses por el centro de la ciudad.

Unas 8.000 personas asistirán a los actos que tendrán lugar en el edificio ideado por Gaudí, 4.000 en el exterior y 4.000 en el interior, entre los que se encontrarán los reyes, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. El acto de bendición de la Torre de Jesús se presenta como la culminación de uno de los elementos centrales del diseño del genial arquitecto y un paso decisivo en la realización del templo tal y como él lo concibió. La celebración finalizará con un gran espectáculo de luz en homenaje a Gaudí. La visita de mañana de León XIV coincidirá de nuevo, después del día de hoy, con una jornada de la selectividad, aunque esta vez no hay movilizaciones de docentes convocadas.