El desenlace del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud estaba prácticamente escrito antes de que comenzara la reunión. Con el Ministerio defendiendo que ya ha incorporado todas las medidas de su competencia al Estatuto Marco y las comunidades autónomas reclamando reabrir la negociación con los médicos, el encuentro celebrado este miércoles cumplió al milímetro el guion previsto. El de “puentes rotos” que ha dibujado el consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, los últimos días. La interterritorial extraordinaria para abordar el anteproyecto de la norma y las demandas planteadas por el comité de huelga médico para propiciar un escenario de fin de huelga concluyó sin acuerdos, con un choque frontal entre CCAA y Ministerio y con el conflicto más vivo que nunca. Lejos de acercar posturas, el encuentro certificó la ruptura entre Sanidad y la mayoría de las autonomías, allanando el camino para que la huelga convocada por el colectivo médico siga adelante la próxima semana. Del lunes 15 al viernes 19 de junio, lo que hará 25 días huelga en apenas cinco meses.

El consejero de Salud, Alberto Martínez, ejerció como portavoz de 16 comunidades autónomas de la interterritorial para exigir a la ministra, Mónica García, que reabra “de forma urgente” la negociación con el colectivo médico y busque un acuerdo que permita desactivar la huelga convocada a nivel estatal. Martínez aseguró al término del encuentro que "se ha perdido una oportunidad" para resolver el conflicto y sostuvo que la ministra "no ha escuchado". A su juicio, García se encuentra aislada porque "no cuenta con el apoyo de los profesionales, ni de los sindicatos, ni de las comunidades autónomas". En esta línea, el titular de Salud aclaró que la ministra “ha entrado sola y ha salido sola”.

Las comunidades descargan la responsabilidad sobre el Ministerio

en el que recuerdan que el Estatuto Marco del personal de los servicios de salud es una norma de carácter estatal cuya aprobación, modificación y desarrollo corresponde “exclusivamente” al Ministerio de Sanidad. Las autonomías consideran que la continuidad de la huelga médica demuestra que la aprobación del anteproyecto por parte del Consejo de Ministros no ha cerrado el conflicto. Por ello, reclaman un proceso de diálogo "real, efectivo y constructivo" con los representantes de los facultativos. El documento también subraya que, aunque el origen del conflicto es estatal, son las comunidades las que están soportando las consecuencias organizativas y asistenciales derivadas de las movilizaciones.

Además, alertan de que la situación se produce en un contexto especialmente delicado para la sanidad pública, marcado por la falta de profesionales, el aumento de las jubilaciones y el envejecimiento de la población.La posición conjunta ha quedado reflejada en un documento firmado por todas las comunidades presentes, excepto CatalunyL, en el que recuerdan que el Estatuto Marco del personal de los servicios de salud es una norma de carácter estatal cuya aprobación, modificación y desarrollo corresponde “exclusivamente” al Ministerio de Sanidad. Las autonomías consideran que la continuidad de la huelga médica demuestra que la aprobación del anteproyecto por parte del Consejo de Ministros no ha cerrado el conflicto. Por ello, reclaman un proceso de diálogo "real, efectivo y constructivo" con los representantes de los facultativos. El documento también subraya que, aunque el origen del conflicto es estatal, son las comunidades las que están soportando las consecuencias organizativas y asistenciales derivadas de las movilizaciones. Además, alertan de que la situación se produce en un contexto especialmente delicado para la sanidad pública, marcado por la falta de profesionales, el aumento de las jubilaciones y el envejecimiento de la población.

Impacto en Euskadi

Las sucesivas jornadas de huelga médica han alterado la atención sanitaria de cerca de 300.000 personas en Osakidetza. Las movilizaciones han roto la tendencia de mejora cosechada por la sanidad vasca en 2025 y han elevado las listas de espera hasta un total de 139.798 personas para consultas externas, lo que implica un incremento del 11%. Asimismo, el número total de pacientes que esperan una operación quirúrgica ha subido hasta situarse en 28.672 ciudadanos, sumando 4.560 personas más en solo seis meses.

El impacto asistencial se nota con fuerza en especialidades concretas como Traumatología, donde la demora media para una cirugía alcanza ya los 103 días y la espera para una primera consulta con el especialista sube hasta los 137 días. Por su parte, la cita en consulta externa para Urología se sitúa en 104 días de media, mientras que Otorrinolaringología presenta 82 días de retraso para quirófano y 84 días para una consulta. Por hospitales, el centro más perjudicado es el Hospital de Galdakao con una demora media de 97 jornadas para operarse, lo que supone una subida del 86,5%, seguido por el Hospital de Bidasoa con 82 días de espera, los hospitales HUA y San Eloy con 79 días, y el Hospital de Basurto con una demora media de 78 días.

Consultaen un centro de Atención Primaria de Osakidetza. Irekia

Para mitigar este repunte generalizado en las listas, Osakidetza ha recurrido a la derivación voluntaria de 1.721 pacientes con más de cinco meses de espera hacia clínicas privadas concertadas de forma totalmente gratuita. Como única excepción positiva dentro de este balance, las listas para hacerse una resonancia magnética se han reducido un 19% al pasar de 40.506 a 32.937 personas gracias a un plan de optimización de equipos. Con el objetivo de consolidar esta mejora en el diagnóstico, la administración sanitaria vasca tiene previsto invertir 5,5 millones de euros para incorporar cuatro nuevas máquinas antes de que termine el año. Estos son los grandes números del impacto de la superhuelga médica en Euskadi, pero Martínez insistió en que la postura común de las autonomías “no responde a diferencias partidistas”, sino a la necesidad de defender el sistema sanitario, a los pacientes y a los profesionales.

La vía vasca: negociación y mejoras por 70 millones

Frente al inmovilismo del que ha hecho gala el ministerio en la negociación y aprobación del Estatuto Marco –sin contar con el apoyo del colectivo médico–, el Gobierno Vasco sostiene la estrategia que mantiene abierta desde hace meses con los sindicatos médicos en Euskadi. Con el fin de bajar varios grados la temperatura en los centros sanitarios, El Departamento de Salud y Osakidetza han puesto sobre la mesa una batería de mejoras laborales y retributivas valorada en 70 millones de euros anuales. La propuesta incluye más tiempo de descanso, una mejora en la retribución de las guardias, incrementos de productividad y la creación de grupos de trabajo para reorganizar las agendas de Atención Primaria y especializada.

Además, Osakidetza acaba de aprobar un nuevo modelo de desarrollo profesional que introduce importantes mejoras laborales tras el acuerdo alcanzado con sindicatos como el Sindicato Médico de Euskadi, Satse y CCOO. La principal novedad de este decreto es que se computará por primera vez el periodo de Formación Sanitaria Especializada, reconociendo el tiempo de residencia de los profesionales como el MIR o el EIR como servicios prestados para subir de nivel. Los médicos residentes que consigan una plaza fija o un contrato de adjunto podrán empezar a cobrar el complemento de carrera profesional de forma inmediata. Para un facultativo integrado en el Grupo A1, la cuantía de este plus retributivo se sitúa en 3.747 euros. Además, Osakidetza garantiza que las convocatorias para ascender en la carrera se publicarán todos los años y que los pagos correspondientes se harán efectivos el primero de enero del año siguiente, lo que da una mayor estabilidad económica a la plantilla.

La nueva regulación también elimina trabas del modelo anterior al suprimir la penalización al personal fijo y la obligación de haber participado en la última OPE para el personal temporal o interino. El sistema introduce incentivos atractivos como una puntuación extra para quienes trabajen en puestos de difícil cobertura, y añade las competencias lingüísticas y digitales como méritos valorables. Por último, se incorpora un factor corrector de género para proteger a quienes soliciten reducciones de jornada o bajas por conciliación, y la administración se compromete a la futura creación de un nivel cinco de carrera en cuanto la normativa estatal lo permita.

Según defendió el consejero, la estrategia desplegada por su Departamento los últimos meses se basa en la "escucha, la negociación y el realismo". Martínez recordó además que el diálogo sigue abierto con el Sindicato Médico de Euskadi, con profesionales de las distintas organizaciones sanitarias integradas (OSI), con médicos por especialidades y con los jefes de servicio. No obstante, el propio consejero reconoció que un eventual acuerdo en Euskadi no bastará por sí solo para desactivar la huelga estatal, ya que las principales reivindicaciones de los médicos están ligadas al contenido del Estatuto Marco.

Los cinco puntos clave del documento de las CCAA

Las comunidades autónomas han trasladado una posición común en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud mediante un documento consensuado en el que expresan su rechazo a la forma en que el Ministerio de Sanidad ha impulsado la reforma del Estatuto Marco del personal sanitario. El texto gira en torno a cinco ideas clave.

Postura común y voluntad de diálogo: Las autonomías señalan que su participación en la reunión refleja su disposición a colaborar en la resolución de los problemas del sistema, aunque critican que el Ministerio no haya sido capaz de alcanzar un acuerdo en esta reforma.

Responsabilidad del Ministerio: Recuerdan que el Estatuto Marco es una norma básica estatal y que su aprobación y modificación corresponden en exclusiva al Ministerio de Sanidad. Subrayan además que su contenido es el origen del actual conflicto y de la huelga convocada a nivel estatal.

Impacto asistencial autonómico: Las comunidades advierten de que están asumiendo las consecuencias organizativas y asistenciales de un conflicto que no nace en su ámbito competencial, y remarcan su compromiso para garantizar la continuidad de la atención sanitaria.

Necesidad de diálogo: Consideran que la aprobación del texto en Consejo de Ministros no ha cerrado el conflicto, como demuestra la persistencia de la huelga, por lo que reclaman reabrir de forma urgente un proceso de diálogo “real y constructivo”.

Contexto del sistema sanitario: Enmarcan la situación en el déficit estructural de profesionales, el aumento de jubilaciones, el envejecimiento poblacional y la mayor presión asistencial, e instan al Ministerio a adoptar medidas estables y a largo plazo.

Compromiso con el sistema: Reafirman su compromiso con profesionales y pacientes y aseguran que seguirán trabajando para garantizar el funcionamiento de la sanidad pública desde la lealtad institucional y la responsabilidad.