"El feminismo hay que bailarlo, celebrarlo y la que pueda, follar"
La periodista y escritora reflexiona en Pamplona sobre la evolución de este movimiento que califica de "universal y solidario y como único que puede plantar al fascismo global"
El Civivox Pompelo de Pamplona completó el aforo de su salón de actos el pasado viernes 12 de junio. El motivo no era menor: las jornadas organizadas por el colectivo Lunas Lilas, una cita planteada para analizar la evolución del movimiento feminista en un marco de profunda memoria histórica para la ciudad.
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El encuentro coincidía con el aniversario de los 18 años del asesinato de Nagore Laffage y la década transcurrida desde la violación grupal en Sanfermines por La Manada, dos hitos judiciales y sociales que transformaron la conciencia colectiva en España.
Seis periodistas compartieron sus reflexiones: Luciana Peker, Marisa Kohan, Sarah Santaolalla, Cristina Fallarás, Laura Arroyo y Sagrario Zabaleta, moderadas por Tere Saez (Lunes Lilas), con la asistencia de la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite.
La periodista y escritora Cristina Fallarás ofreció un discurso combativo, centrado en la autodefensa a través de la palabra y en la necesidad de recuperar la alegría y la celebración como herramientas políticas frente a la ofensiva reaccionaria. Las asistentes escucharon con atención su intervención.
Una justicia construida «para callarnos»
Fallarás comenzó su intervención dirigiendo una dura crítica hacia el entramado institucional y, de manera muy específica, hacia el sistema judicial. "La justicia está para callarnos", sentenció ante un auditorio que interrumpió sus palabras con aplausos en repetidas ocasiones. Para la periodista, el armazón legal actual no es neutral: "El poder judicial es una construcción contra la libertad sexual, la autonomía del cuerpo y la libertad en cualquier ámbito de las mujeres", aseguró.
Frente a este escenario, defendió que la verdadera transformación no emana de los tribunales, sino de las calles y de la toma de conciencia colectiva. "El consentimiento es la base", recordó de forma tajante, antes de definir el momento actual no como una simple época de cambios, sino como una "Revolución" en mayúsculas. "Estamos haciendo la revolución más grande de los últimos siglos. Por primera vez en la historia de la humanidad, las mujeres nos lanzamos a relatarnos por todo el mundo de forma espontánea cuando hablamos de violencia sexual y machista", destacó de manera enérgica, con un tono elevado ganándose los aplausos de las presentes.
El apagón informativo
Uno de los puntos más alarmantes de la conferencia giró en torno a la invisibilización de la violencia de género en los medios de comunicación de masas. Fallarás arrojó un dato contundente extraído de un estudio anual que analiza más de mil millones de noticias online a nivel global: "2025 fue el año de la década en el que menos noticias se publicaron sobre violencia machista y desigualdad".
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A juicio de la ponente, este descenso no es casual, sino el resultado de una estrategia compartida. "Las instituciones, partidos políticos y medios de comunicación han construido un relato putrefacto sobre el feminismo", denunció. Además explicó que desde el poder se intenta criminalizar el movimiento y condenarlo visualmente como una "fuerza contrarrevolucionaria".
"Quieren impedir que llamemos revolución a la revolución, e impedir que seamos felices con lo conseguido", advirtió, y señaló que el objetivo institucional es que el feminismo se perciba como algo "triste de lo que hay que apartarse" cuando no es así. Las amenazas de muerte que ha recibido en Madrid le han obligado a dejar de vivir en la capital y trasladarse a otra ciudad.
El coste de romper el silencio: 1,3 millones en demandas
La periodista también compartió la durísima realidad en primera persona a la que se enfrenta por dar voz a las víctimas a través de sus iniciativas de denuncia pública y sus canales de protección y memoria colectiva. Fallarás relató el acoso judicial que sufre por parte de agresores denunciados, mencionando que acumula 1,3 millones de euros en demandas por "faltar al honor". Entre los perfiles de los demandantes citó de forma genérica a un músico acusado en los juzgados por abusos a una menor de once años, así como a un rapero, un charlatán de feria publicista, un cirujano y un comadrón.
"Hay que bailarlo y celebrarlo"
Pese a la gravedad de los datos y el relato de la persecución, el mensaje de Cristina Fallarás en Pamplona concluyó con una vibrante inyección de optimismo y resistencia festiva. Para la escritora, el movimiento feminista trasciende las fronteras locales: "El feminismo es el único movimiento universal y solidario que puede plantar cara al fascismo global".
Por ello, hizo un llamamiento explícito a desobedecer la tristeza que los sectores reaccionarios intentan imponer al movimiento. La revolución, defendió, se hace también desde el gozo, el placer y el disfrute del propio cuerpo. "El feminismo hay que bailarlo, celebrarlo y la que pueda, follar", concluyó.
