Eran en torno a las 23.00 horas y un transeúnte abordó a una patrulla de la Policía Municipal de Pamplona para relatarles que les habían hurtado el móvil del bolsillo y que creía saber quién era el individuo que se lo había sustraído.

Los agentes hicieron caso a su requerimiento, en la calle Mercaderes, y se llevaron dentro de las dependencias del Ayuntamiento al sospechoso del robo. Sin embargo, lejos de lo que podían imaginar, esta persona no llevaba encima el teléfono sustraído, pero sí que llevaba todo un alijo de drogas de todo tipo escondido entre las ropas. Tanto en los calcetines, en la faja, como en los bolsillos, llevaba preparadas varias bolsitas tanto de éxtasis como de MDMA en lo que suponía una auténtica venta ambulante de droga. Fue detenido por los agentes y trasladado a las dependencias.