Agentes de Policía Foral, adscritos a diferentes unidades operativas, principalmente del Área de Tráfico y Seguridad Vial, intervinieron hasta en 63 ocasiones entre los años 2021 y 2025, con menores investigados por cometer delitos contra la seguridad vial.
En relación a las diferentes tipologías de delitos cometidos, destacan 57 atestados abiertos con menores a los que se les imputó un delito de conducción de vehículo sin haber obtenido nunca autorización. Se instruyeron diligencias en 3 de los casos por delito de conducción de vehículo bajo la influencia de bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes, y en otras 3 ocasiones más se imputaron delitos de conducción temeraria, detallan desde la Policía Foral.
En varios de los asuntos se imputó también a personas mayores de edad que acompañaban a los menores en el momento de la comisión del delito, como cooperadores necesarios, al ser conocedores de que éstos no tenían la edad legal para conducir.
La Policía Foral ha resaltado que estos ilícitos penales están catalogados como graves o muy graves, y que suponen "un riesgo potencial, tanto para el menor que comete el hecho, como para el resto de usuarios de la vía".
"La velocidad, la falta de control, las distracciones y la falta de pericia en la conducción, pueden convertir cualquiera de estos trayectos en una tragedia", ha advertido.
La Policía Foral ha destacado que la obtención del permiso de conducir "supone una responsabilidad" y ha incidido en la importancia de la educación vial. "Esta es la principal herramienta para que desde una edad temprana los jóvenes conozcan las normas de conducción y los riesgos que esta conlleva. No es menos importante la supervisión de los tutores legales, por su experiencia adquirida y una conciencia colectiva que promueva el respeto por las personas, las normas y la seguridad en la carretera", ha subrayado.