La Policía Nacional ha intervenido en una clínica estética de Madrid un dispositivo falsificado para realizar tratamientos de rejuvenecimiento facial, potencialmente peligroso para los pacientes, ya que podía provocar quemaduras.
Funcionamiento fraudulento del dispositivo
Según informó la Policía, en la pantalla del aparato se podía ver el mismo vídeo constantemente, simulando imágenes captadas por el ecógrafo para engañar a los pacientes. El dispositivo fue importado desde China y adquirido por unos 4.500 euros, cuando su valor real de mercado supera los 70.000 euros.
Actuación policial y detenidos
La rápida actuación de los investigadores ha permitido que, hasta el momento, no se tenga conocimiento de ninguna lesión por el uso de la máquina. La operación se ha saldado con un detenido, el administrador de la empresa que vendía la maquinaria, quien pasó a disposición judicial por delito contra la salud pública y delito contra la propiedad industrial. Además, una mujer fue investigada por estos mismos hechos.
Publicidad y compromiso policial
En su página web y redes sociales, la clínica anunciaba los tratamientos de rejuvenecimiento facial por entre 700 y 1.000 euros, precios similares a los ofrecidos por la maquinaria auténtica. La investigación responde al compromiso de la Policía Nacional en la lucha contra la venta de productos electrónicos que vulneran los derechos de propiedad intelectual.