Imputado un conductor que se fugó a pie tras causar ebrio un choque frontal en Noáin
Circulaba invadiendo el carril contrario y resultaron heridos una mujer y su hijo, de 12 años
El Juzgado de Instrucción número 2 de Aoiz ha imputado a un conductor que causó un accidente de tráfico en la carretera N-121 a la altura de Noáin (Valle de Elorz) bajo la influencia de bebidas alcohólicas, con el resultado de dos personas heridas, incluido un menor de 12 años de edad, y que se dio a la fuga tras el siniestro. Fue localizado en una bajera del barrio de Pamplona tras solicitar ayuda a un hijo y arrojó una tasa que triplicaba la permitida.
Según consta en un auto dictado por la jueza instructora, existen indicios de que el hombre investigado, de 45 años y vecino de Pamplona, fue el causante de un siniestro ocurrido a las 6.30 horas del 14 de diciembre de 2025, en el punto kilométrico 8,100 de la N-121 (Pamplona-Tudela), consistente en colisión frontal angular entre la furgoneta que conducía y un turismo. Resultaron heridos una mujer, de 49 años, que sufrió politraumatismos de pronóstico reservado, y su hijo de 12 años, que están siendo representados en el procedimiento por el abogado Francisco Javier Moreno-Vidal.
Del atestado elaborado por el Cuerpo autonómico se infiere que "la causa probable del accidente es una colisión frontal por invasión del carril contrario por parte del conductor del vehículo investigado". En tal sentido, obran en poder del juzgado imágenes de un vehículo dotado de cámaras de seguridad en las que se observa, sobre las 6.21 horas, a una furgoneta circulando en sentido Pamplona, de forma temeraria, en dirección contraria invadiendo el carril y obligando al conductor que circula sentido Tudela a realizar una maniobra evasiva.
FUGA Y LOCALIZACIÓN
Tras la colisión, el conductor investigado abandonó el lugar del accidente y las patrullas de Tráfico solicitaron apoyo para su localización. Efectivos de Seguridad Ciudadana se desplazaron al área estableciendo diversos controles con el fin de localizar al individuo.
Durante las gestiones de búsqueda, uno de los agentes intentó contactar telefónicamente con el buscado, recibiendo de forma espontánea a través del teléfono información que evidenciaba que este había estado en contacto con un familiar y que le había enviado su localización.
Tras levantarse el dispositivo de búsqueda en la zona sin resultado positivo, la patrulla informante se personó en el domicilio del hijo del buscado. Al llegar, la puerta fue abierta por la madre y expareja de este, quien indicó que no se encontraba en el domicilio. Se informó al hijo de que existían indicios de que había mantenido contacto con su padre y que posiblemente le hubiera prestado auxilio.
Ante dicha comunicación, el hijo reconoció de forma espontánea que su padre le había llamado de madrugada para pedirle que acudiera a recogerle y que, al no disponer de vehículo propio, recurrió a un amigo. Al llegar a la zona de búsqueda, fueron interceptados en uno de los controles de seguridad establecidos, si bien en ese momento aún no habían localizado al conductor investigado.
Tras continuar rastreando la zona, lo encontraron en un paraje de huertas, y lo trasladaron posteriormente a una bajera que su padre compartía con un socio en Pamplona, donde lo dejaron horas después. Añadió que había intentado convencer a su padre para que acudiera a un centro sanitario, negándose este a ello, y que deliberadamente evitó llevarlo a su domicilio por ser consciente de que estaba siendo buscado por las autoridades.
Acto seguido, el hijo accedió voluntariamente a acompañar a los agentes hasta la referida bajera, donde hallaron al conductor tumbado sobre un sofá. Comprobado su estado, se solicitó de inmediato la presencia de una ambulancia al manifestar este fuertes dolores torácicos, en la espalda y en las extremidades.
