Investigados una bodega y un empresario de Navarra en una operación contra la explotación laboral en La Rioja
La Guardia Civil ha detenido a cinco personas y han liberado a ocho víctimas de entre 40 y 74 años
Una bodega y un empresario de Navarra son investigados por la Guardia Civil en el marco de una operación contra la explotación laboral en fincas de La Rioja Baja y de la Ribera navarra que se ha saldado con cinco personas detenidas. Están acusados de un presunto delito contra los derechos de los trabajadores tras recurrir de forma continuada al grupo criminal desarticulado en el operativo, al que llegaron a abonar 569.000 euros.
Durante la denominada operación ‘Portus-Cale’, los agentes han logrado liberar a ocho víctimas de entre 40 y 74 años, quienes eran tratadas por el entramado como mercancía para obtener beneficio económico, anulando por completo su autonomía.
La gravedad de los hechos investigados incluye el fallecimiento de una de las víctimas. Según ha constatado la investigación, este trabajador decidió abandonar las condiciones impuestas por la red y marcharse a pie, momento en el que falleció tras ser atropellado por tres vehículos en la carretera N-232.
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Control mediante el alcohol y jornadas sin descanso
Los detenidos mantenían a los trabajadores en una situación de absoluta dependencia. Las víctimas eran alojadas en viviendas precarias que carecían de las condiciones mínimas de habitabilidad y de higiene básica. Además, los explotadores les suministraban carne en mal estado para alimentarse y les facilitaban el acceso al alcohol como una herramienta de control y aislamiento social.
Las condiciones laborales incluían jornadas de entre 12 y 16 horas diarias, sin derecho a descanso en domingos ni festivos. Los trabajadores debían tener una disponibilidad plena para realizar cualquier tarea que ordenara el clan familiar, que abarcaba desde la poda de viñas hasta servicios de portes o reformas integrales de inmuebles.
En el plano económico, algunas de las víctimas acumulaban años de trabajo sin percibir ningún tipo de salario, mientras que otras cobraban cuatro euros por hora, cantidad a la que los arrestados les descontaban los gastos de tabaco y alcohol. La Guardia Civil ha detallado que los trabajadores llegaron a sufrir agresiones físicas cuando se encontraban enfermos y no podían acudir a los tajos.
Un clan familiar con ingresos millonarios
La investigación comenzó cuando la Guardia Civil detectó indicios de que varios ciudadanos de nacionalidad portuguesa residentes en Rincón de Olivedo (La Rioja) estaban siendo explotados por compatriotas. Las pesquisas se centraron en un núcleo familiar liderado por una mujer conocida como la "jefa", que operaba junto a su marido, dos de sus hijos y la pareja de uno de ellos desde dos viviendas que servían como base de operaciones.
La red nutría de mano de obra a diversos viticultores, agricultores y particulares de La Rioja Baja y de la Ribera navarra que contrataban sus servicios, siendo muchos de ellos conscientes de la situación de precariedad de los operarios.
El análisis patrimonial revela el volumen económico del entramado: las dos principales responsables ingresaron en sus cuentas bancarias un total de 2.517.593 euros desde el año 2022 en concepto de trabajos agrícolas.
La operación, desarrollada por el Equipo de Policía Judicial de Calahorra en colaboración con otras especialidades del cuerpo, concluyó con siete registros inmobiliarios. En ellos se intervinieron cerca de 30.000 euros en efectivo, joyas valoradas en más de 150.000 euros, abundante documentación y ocho vehículos (cinco de ellos de alta gama), además del bloqueo de siete cuentas bancarias.