"Estábamos en la calle, junto al Mesón de Navarrería, con mucha gente en la calle y música y de repente hemos escuchado un estruendo y una estampida de gente. Entonces hemos visto el camión parado y que había sangre en la pared. Hemos subido corriendo y mi hermano se ha metido debajo del camión para tratar de ayudar a la gente que hubiera. Ha visto a dos mujeres y una tercera persona, pero era imposible desatraparlas, estaban totalmente atrapadas", narraba esta tarde Olatz desde la plaza de Navarrería, afectada por lo ocurrido y por haber sido testigo de semejante siniestro.
"Hemos visto todo, hemos tratado de ayudar y de meternos debajo del camión, y de organizar todo para que las ambulancias pudieran llegar cuanto antes, pero la verdad, aunque la gente se ha portado muy bien, es que ha sido una tragedia y muy duro de ver", añadía.