Una investigación conjunta entre Policía Nacional y Policía Municipal de Pamplona ha permitido detener a cinco personas como presuntas autoras de 30 robos con fuerza, consumados y en tentativa, cometidos en Pamplona, Burlada, Villava y localidades próximas entre noviembre de 2025 y junio de 2026, principalmente establecimientos de hostelería, pequeños comercios, estancos y locales con máquinas recreativas. El total del perjuicio económico contrastado en el análisis de las denuncias ascendía a unos 50.000 euros entre el efectivo sustraído y los daños ocasionados para cometer los robos.
La investigación comprende un total 18 robos consumados y 12 tentativas. Dio comienzo a finales de 2025 cuando los investigadores detectaron la existencia de robos con fuerza en establecimientos comerciales que presentaban características coincidentes: actuación en horario nocturno o de madrugada, establecimientos cerrados al público, fractura o forzamiento de accesos, empleo de herramientas u objetos contundentes, entrada o tentativa de entrada en los locales y ánimo de conseguir principalmente dinero en efectivo de cajas registradoras, máquinas tragaperras, máquinas recreativas o máquinas de apuestas.
El cotejo de las diferentes denuncias recibidas en Policía Nacional y Policía Municipal de Pamplona permitió establecer un patrón delictivo reiterado que propició el inicio de la investigación conjunta que se prologaría durante varios meses y en la que contaron con la colaboración activa de la Guardia Civil y las Policías Locales de Burlada, Villava y Huarte.
Los autores accedían a los establecimientos fracturando principalmente los cristales con mazas o gatos hidráulicos que portaban o aprovechado el mobiliario urbano como soportes de sombrilla, alcantarillas, bloques de cemento u otros elementos similares
Detenidos como presuntos autores de delitos de robo con fuerza se les imputa también un delito de pertenencia a banda criminal al observarse durante la investigación dinámicas que no se limitan a la mera coincidencia para perpetrar el delito sino que corresponden a una distribución de tareas donde uno de ellos ejecutaría la fractura mientras que otro permanece en actitud vigilante en el exterior y el resto apoya o espera en ocasiones en un vehículo para facilitar la llegada, huida o transporte de efectos.
Asimismo, los autores adoptaban medidas de ocultación reiteradas cubriéndose el rostro con diferentes prendas o cascos con el fin de dificultar la identificación visual y obtención de vestigios. Todo ello constituye una conexión entre los hechos que refuerza la hipótesis de los investigadores de que los robos y tentativas no obedecen a actuaciones aisladas, sino a una actividad reiterada, coordinada y sostenida en el tiempo, compatible con la existencia de un grupo criminal o estructura estable de actuación delictiva, orientada a la comisión sucesiva de robos con fuerza en establecimientos.
El perjuicio económico no solo comprendía el importe del dinero en efectivo sustraído sino que implicaba daños y fractura de cristales, puertas, ventanas o accesos; forzamiento de persianas, cierres y cerraduras; ataque directo a cajas registradoras, TPV, máquinas tragaperras, máquinas recreativas; así como daños interiores, desorden general y necesidad de reparación urgente para restablecer la actividad ordinaria del negocio.
En el global de las denuncias recibidas consta un efectivo declarado sustraído de 28.282,31 euros ascendiendo la valoración declarada de daños a más de 20.000 euros suponiendo que la afectación económica total de los hechos delictivos rondaría los 50.000 euros.
Dos de los presuntos autores fueron detenidos en Pamplona y otros tres en una localidad al sur de la Comunidad Foral y fueron puestos a disposición de la Autoridad Judicial junto con las diligencias de una investigación que continúa abierta a efectos de determinar el grado de participación de los implicados en cada uno de los numerosos atestados analizados.